En conferencia de prensa, Ingrid Fabiola Castrellón Ortega, docente de la Unidad Académica de Agronomía de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (UAA-UAZ), denunció haber sido víctima de violencia laboral y de género por parte de docentes y dirigentes sindicales, así como de un alumno que en 2024 la amenazó con “balacearla o levantarla”.
Relató que el pasado jueves, mientras impartía una clase de Química, seis integrantes del Sindicato de Personal Académico de la UAZ (SPAUAZ), entre ellas la secretaria general, Jenny González, y varias profesoras, ingresaron al aula acompañadas por el director de la Unidad Académica, Juan José Castro, para exigirle que abandonara el salón con el argumento de que no estaba evaluada formalmente. Según dijo, el incidente fue presenciado por su grupo de estudiantes, quienes quedaron sorprendidos por la confrontación.
La docente, quien está contratada por tiempo determinado, señaló que este semestre fue el director de la UAA, Juan José Castro Gallardo, quien le indicó presentarse a impartir clases, al tiempo que reconoció aplicó evaluaciones docentes al margen de la convocatoria sindical y del proceso que rigen los estatutos de admisión a la BUAZ.
“Para este semestre sí tuve una evaluación, sin embargo, no fue una convocatoria abierta por el sindicato tal cual, se llevó frente a grupos realmente, sí se llevó frente a grupos, pero faltó la parte sindical”, detalló.
Castrellón Ortega, quien tiene cédula profesional como maestra en Administración de Negocios en el área de Mercadotecnia por la Universidad Tec Milenio, enfatizó que también tiene estudios de doctorado.
Reiteró que su contratación no se realizó mediante una convocatoria abierta con presencia del sindicato, como marcan los lineamientos del SPAUAZ. Relató que primero ingresó por honorarios y, posteriormente, presentó una evaluación frente a un grupo a indicación del director de la Unidad Académica.
Explicó que actualmente accede a sus cargas de trabajo a través de la bolsa institucional con usuario y contraseña, sin intermediación del sindicato.
La docente señaló que las agresiones se han ido acumulando desde su ingreso en 2023, sin embargo, aseguró que su denuncia ahora corresponde a que internamente las autoridades de Agronomía trataban de solucionar la situación de manera verbal.
Detalló que desde entonces algunos docentes cuestionaban su presencia alegando que accedió al puesto por vínculos personales o familiares, y que esto ha generado hostigamientos entre alumnos alineados con esos docentes.
Señaló que esta situación se suma a años de hostigamiento y rumores sobre su contratación, entre ellos que obtuvo su plaza por supuestos vínculos familiares o personales, así como constantes cuestionamientos de parte de un alumno sobre su preparación académica.
Castrellón identificó como agresores a los docentes Jesús N., Julio N., Patricia N. y al alumno David N., además de representantes del SPAUAZ, incluyendo a la secretaria general.
La docente refirió que acudió en primera instancia a Defensoría Universitaria y con Ángel Román Gutiérrez, rector de la Máxima Casa de Estudios, quien ofreció de manera verbal el apoyo y la convocó a que quizá fuera la primera víctima en recurrir al protocolo contra la violencia, aunque Castrellón reconoció que “ese protocolo está orientado hacia la violencia sexual”.
La docente, acompañada de otras maestras, quienes aseguraron también han sido violentadas en la asignación de cargas de trabajo, hicieron un llamado a las autoridades universitarias para que atiendan de forma efectiva estas denuncias.



