En el año de 1966 el Consejo Directivo del Instituto de Ciencias Autónomo de Zacatecas (ICAZ) estableció tanto en las escuelas Preparatoria y Secundaría, así como en el primer año de la escuela Profesional, una categoría de alumno que llamo Condicional, que tenía el objetivo de facilitar su regularización. Para lo cual el primero de julio del mismo año suscribió el siguiente acuerdo:
Primero. – Los alumnos que no aprobaron las materias condicionales, se consideran como inscritos en el año a que pertenecen esas materias.
Segundo. – Hágase saber lo anterior al Departamento Escolar del Instituto para la anotación correspondiente en los libros de Inscripciones.
Tercero. – Transcríbase esta relación a los padres de familia o tutores que firmaron los acuerdos individuales.
El 16 de noviembre de 1970 en la Institución nuevamente se planteaba la situación de los alumnos que habían reprobado tres veces la misma materia o tenían diez materias reprobadas en el ciclo escolar. Al analizar el asunto en el Consejo Universitario, Daniel Hurtado Tapia sugirió que fueran tratados con igualdad todos los alumnos, ya que habían demostrado interés por los estudios, asistiendo constantemente a clases. El Lic. Noé Beltrán Baena planteó los casos de excepción, por lo que había que revisar cada caso en particular para resolver y tomar en consideración el aprovechamiento anterior de cada alumno. El Lic. Uriel Márquez Valerio propuso la integración de una comisión compuesta por maestros y alumnos para revisar cada caso en particular y que en una próxima reunión se informara al Consejo Universitario para que dictaminara.
Por su parte el Rector Lic. Magdaleno Varela Luján insistió en la integración de una comisión que estudiara cada caso en particular. Eduardo Rodríguez Acevedo (Presidente de la Federación de Estudiantes) solicitó que los casos planteados fueran resueltos en ese momento para que los alumnos conocieran si podían o no, inscribirse. El Dr. José D. Huerta Peña, propuso que los Consejos Técnicos de cada escuela fueran los que estudiaran los casos en particular. El Lic. Humberto Ávila Márquez propuso separar los casos por escuela y que en la próxima reunión los directores y los representantes de los alumnos hablaran en forma general. Finalmente, el Lic. Márquez Valerio hizo el llamado para que la comisión se integrara por tres miembros, para que en el plazo de una semana informaran al Consejo los casos en particular, lo que fue sometido a votación y aprobado por unanimidad.
En el contexto de la búsqueda de mayor calidad y compromiso social, el Lic. Jesús Pérez Cuevas abogaba por una restructuración de los sistemas de enseñanza en la Universidad para asegurar que el aprendizaje fuera verdaderamente aprovechado por los alumnos; propuso que en el periodo vacacional se impartieran clases extraordinarias y que fueran de carácter obligatorio para los maestros del curso. Al respecto el Lic. Márquez Valerio informó que en la Escuela de Derecho en vías de experimentación se implementó tal sistema. Los resultados de la experiencia indicaron que el sistema no había cumplido con lo previsto debido a diversas fallas detectadas tanto por los maestros como en los alumnos, impidiendo que el aprendizaje fuera aprovechado según lo planeado (resistencia al cambio, la carga laboral docente, la motivación de los estudiantes, la infraestructura escolar…). Sugirió en su lugar incrementar el número de maestros de Tiempo Completo en la Escuela Preparatoria. El Lic. Beltrán Baena, propuso revisar el Plan de Estudios de la Escuela Preparatoria formando áreas de conocimiento para los distintos bachilleratos; se acordó turnar tal acuerdo al Consejo Técnico de la Escuela Preparatoria para que al inicio del próximo año lectivo entrara en vigencia. La propuesta fue aprobada por unanimidad.
El 23 del mismo mes y año se presentó al Consejo Universitario el informe de la Comisión nombrada e integrada por el Lic. J. Jesús Gutiérrez Vásquez, Lic. Noé Beltrán Baena y el alumno Daniel Hurtado Tapia. Clasificados los casos y estudiados cada uno de ellos propusieron en primer lugar, que la ley se aplicara a partir del ciclo escolar 1968-1969, lo que implicaba que los alumnos inscritos en 1968 se les aplicara lo mandatado en los Estatutos de la UAZ. Propusieron que: Primero. – Que los alumnos que tuvieran diez o más materias reprobadas, les fuera aplicado el Estatuto exclusivamente y por esta sola vez, para los que estuvieran dentro de los dos primeros años de cualquier carrera. Segundo. – Que los alumnos que hayan reprobado tres materias, se les dieran facilidades, otorgándoles una nueva inscripción por lo que respecta a este solo año. Tercero. – Que los alumnos que tienen tres materias o más reprobadas y que adeudan dos materias del ciclo inmediato anterior, únicamente se les inscriba en estas dos materias pudiendo presentar los exámenes con carácter de Pre-ordinario.
Después de conocida la opinión de la comisión el Lic. Márquez Valerio preguntó si fueron tomados en cuenta los Estatutos. El Lic. Gutiérrez Vázquez indicó que si estos se hubieran tomado en consideración, el estudio hubiera resultado innecesario ya que los alumnos no podrían continuar sus estudios, además de que todos los casos se analizaron de forma particular tomando en cuenta concretamente el aprovechamiento de los alumnos. El Lic. Beltrán Baena agregó que el estudio se realizó en forma exhaustiva, singularizando cada caso a afecto de conocer el estado real de cada alumno en cuanto a sus estudios.
El 9 de noviembre de 1971, atendiendo la solicitud de los alumnos de la Escuela Preparatoria se reunió el Consejo Universitario en el Auditorio Miguel de Cervantes Saavedra, para analizar un pliego de demandas presentado por los alumnos (un evento histórico). Las peticiones eran las siguientes: 1.- Pase automático a las escuelas Profesionales, 2.- Construcción y equipamiento de los laboratorios de Biología, Química y Física; 3.- Ampliación de las instalaciones de la escuela por el aumento de la población escolar; 4.- Estudio y aprobación del segundo semestre; 5.- Canalización del subsidio especial y del subsidio para instalaciones hacia la escuela Preparatoria; 6.- Que el edificio donde se encuentran las instalaciones de la escuela sea controlado por la dirección; 7.- La cuota para educación física de los alumnos de la escuela que sea administrada por el Consejo Técnico de la misma; 8. Biblioteca funcional de inmediato, con dotación de libros de texto y bibliografía adicional; 9.- Aprobación inmediata de las conclusiones del Simposium; 10.- Construcción de una nueva Escuela Preparatoria y 11.- Casa de estudiantes y Comedor estudiantil.
Los siguientes son algunos de los acuerdos: Solicitar a la Comisión Dictaminadora de Jerarquizar las Necesidades de la Institución, analizar la posibilidad de construir una nueva Escuela Preparatoria, sin perjuicio de analizar la construcción de los laboratorios que se solicitaban en el edifico que ocupaba. En lo referente al pase automático a las escuelas Profesionales en el debate se presentaron dos propuestas, una en el sentido de autorizarlo y la otra la de postergar el análisis hasta la próxima reunión.
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Esta ignorancia es la que ha permitido que se le menosprecie o que se tergiverse su historia para satisfacer vanidades personales o intereses de grupos, ante la actitud indiferente de la comunidad universitaria.
Se parte de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia (LUMAT). Informes:
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1Docente Investigador de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia. LUMAT



