El peso mexicano acumula una ganancia de 5.8 por ciento frente al dólar en 2026, y cotiza por debajo de 17 pesos por dólar, lo que trae como consecuencia ganadores y perdedores.
Las firmas importadoras, los consumidores de bienes intermedios y finales importados, así como las empresas que tienen deuda en dólares, están dentro de los principales beneficiarios del fortalecimiento del peso mexicano, el cual cerró este jueves en 16.9573 por dólar spot, mientras dentro de los perdedores están los receptores de remesas, el sector turístico y los ingresos petroleros, explicaron analistas económicos.
Jacobo Rodríguez, director de información de Roga Capital, explicó que el fortalecimiento del peso mexicano deja un balance positivo para los agentes económicos importadores, que principalmente tienen sus insumos en dólares, por lo que se abaratan materias primas, maquinaria y todo lo necesario para llevar a cabo sus procesos productivos.
Las empresas con deuda en dólares también se benefician porque sus costos financieros bajan, sobre todo grandes empresas mexicanas e incluso que están listadas en la bolsa.
Las importaciones de productos intermedios y de consumo final también se abaratan. “Este último es muy importante, porque en las cifras de consumo privado, es decir, el de los hogares, se puede ver que el consumo de bienes importados ha subido de manera muy acelerada, por lo que tiene que ver con el abaratamiento que se genera, principalmente de los bienes importados”, detalló Rodríguez.
Por su parte, Marco Oviedo, economista y estratega sénior para América Latina en XP Investments, destacó que el flujo de turismo en los meses recientes ha estado más débil que lo que se esperaba, por lo que la fortaleza de la moneda mexicana frente al dólar ya está causando estragos en el crecimiento de esa variable.
Las remesas, añadió Oviedo, son afectadas al cambiar los dólares por menos pesos, por lo que las familias reciben menos recursos e impacta en lo que puedan gastar y en sus planes de inversión. Esos dólares tienen menor poder adquisitivo al hacer la conversión.
“Sí tiene un efecto negativo y lo iremos viendo en los próximos datos macroeconómicos. El tema de las exportaciones, en tanto, es un poco más complejo, pues hay factores que las mueven más allá del precio. La actividad económica de Estados Unidos va bien; hay todo un boom por la inteligencia artificial, que ha acelerado el crecimiento en algunos sectores, por lo que se verán efectos un poco más rezagados”, aseveró el economista de XP Investments.
Hasta el momento, la apreciación del peso a niveles de 17 por dólar no ha afectado las ventas al exterior, que normalmente estarían perjudicadas porque los productos se encarecen debido al reacomodo comercial en México, ya que este 2026 se ha acelerado muchísimo el crecimiento de exportaciones, sobre todo de equipos de cómputo, electrónicos, etcétera, y ha compensado el encarecimiento de las exportaciones mexicanas.



