“Trabajo científico de alta cualificación sufre de un fenómeno de precarización”

“Trabajo científico de alta cualificación sufre de un fenómeno de precarización”
Otra forma de precarización es la competitividad, que implica tener un rendimiento máximo de manera permanente ■ FOTO: LA JORNADA ZACATECAS

■ Éste se refleja en las empresas que buscan reducir costos y se instalan en países periféricos

■ También se manifiesta cuando las compañías realizan las contrataciones por tiempo parcial

 

Mónica Chávez, investigadora de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), afirmó que el trabajo de alta cualificación científica y tecnológica, a pesar de que se encuentra en la cúspide de la “pirámide social laboral”, está inmerso en la precarización.

Según expuso, estas formas de precarización se observan a través de varios mecanismos, por ejemplo, las empresas transnacionales que buscan reducir sus costos y se instalan en países periféricos, y el outsourcing, en el que se trasladan las responsabilidades patronales al contratar por medio de un intermediario.

Además, refirió que otra forma de precarización es el hecho de que las empresas realizan contrataciones por tiempo parcial o por horas determinadas, lo que tiene implicaciones en la seguridad social, prestaciones, vacaciones y otros beneficios.

“También hay rasgos subjetivos de precarización y tienen que ver con la manera en que los trabajadores justifican esta precarización. Hay muchos discursos de libertad profesional, de creatividad del oficio, de darle sentido al trabajo, de que esa competitividad nos lleva a ser mejores”, expuso.

En México, 78% de los investigadores trabajan en una universidad pública

Chávez indicó, entonces, que en el trabajo científico hay dimensiones objetivas y subjetivas que permiten que haya esos procesos de correspondencia y dependencia estructural y subjetiva.

Comentó que, luego de un estudio realizado al respecto, arrojó que esas condiciones de precariedad no se observan de manera directa, sino a través de las narrativas respecto a la calidad de vida, salud, tiempo libre y compatibilidad de trabajo-familia.

Otro resultado fue que “la competitividad asociada a las exigencias de productividad actuó como un factor de precarización laboral dado que implica tener un rendimiento máximo de manera permanente”.

“Esa fue una de las cosas más importantes que resaltaron, que si bien el Sistema Nacional de Investigadores brinda un prestigio, exige tener un rendimiento máximo de manera permanente, pero eso no es posible porque los académicos son seres humanos comunes que pueden tener altas y bajas”, agregó.

Chávez comentó que su investigación tuvo el propósito de conocer las percepciones de los investigadores sobre su salud en relación a la conciliación de la vida laboral y privada; identificar las asimetrías en los contextos e instituciones que condicionan la gestión de las exigencias académicas, y dilucidar políticas que mejoren la conciliación de trabajo y estado de salud de los investigadores.

Comentó que, en México, 78 por ciento de los investigadores trabajan en una universidad pública, mientras que los que están en el exterior es variable, pues 33 por ciento trabaja en una universidad pública, empresa u organismos multilaterales, y 25 por ciento en universidades privadas.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ