El Primer Congreso LGBTIQ+ organizado por el colectivo Sangre de Tuna «Red Zacatecana por la Diversidad Sexogenérica», significó un parteaguas para el activismo intelectual impulsado por jóvenes de la diversidad sexual, consideró Juan Manuel Palma, miembro del colectivo.
Con dos días de actividades (13 y 14 de noviembre) en el patio de la Rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), el encuentro logró abordar temas como la salud de las personas trans, la tecnología y su impacto en las poblaciones sexodiversas; la educación desde la empatía y el respeto; así como ponencias desde la literatura, historia y antropología, con un enfoque local, nacional e internacional, explicó el entrevistado.
Destacaron las participaciones de Mara Muñoz Galván, jueza penal federal y Fernanda Salomé Perera, activista LGBTIQ+, con ponencias como “La Perspectiva de género en la administración de justicia como requisito para erradicar la violencia institucional en el Poder Judicial de la Federación”, subrayó el activista.
Explicó que Sangre de Tuna se ha planteado la meta de mapear cómo se perciben y autoperciben las poblaciones LGBTIQ+ en Zacatecas. “Cómo se profesionalizan y entregan trabajos dignos y complejos al desarrollo de la sociedad”.
Palma señaló que hubo ponentes que viajaron desde la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), la Universidad de Guanajuato (UG), la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) y la Universidad Autónoma de Queretaro (UAQ), además de participantes del Tecnológico de Antioquía, en Colombia, y de la Benemérita Escuela Normal Manuel Ávila Camacho (Benmac).
El activista consideró que la BUAZ actualmente está dando apoyo sustantivo a la causa de la diversidad y la inclusión. Sin embargo, indicó que el colectivo tiene la misión de incidir en las políticas universitarias más allá de la Máxima Casa de Estudios (“Zacatecas no sólo es la BUAZ”) y, de forma aún más amplia, en el entramado institucional y de gobernanza.
“Tuvimos, en general, un ejercicio satisfactorio, histórico y de creación de grandes lazos académicos e institucionales”, concluyó José Manuel Palma, destacando el trabajo de Jaime Torres Buendía, Salvador Padilla Anguiano, Arturo González Salas y José Antonio Ávila para la materialización de este congreso, así de la Coordinación de Igualdad de la BUAZ, la Maestría en Educación y Desarrollo Profesional Docente (BUAZ), y en particular, el cuerpo académico «Estudios sobre Educación, Sociedad, Cultura y Comunicación».
A su vez, también agradeció la colaboración del CAPASITS Guadalupe, de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), aunque señaló una desconexión durante el evento, y subrayó que en esta edición no se concretó un acercamiento con la diputada Renata Ávila (quien preside la Comisión de Igualdad Sustantiva en la 65 Legislatura); aspectos que mencionó como retos para el siguiente congreso, en 2026.
José Manuel Palma explicó que para esa próxima edición se buscará abordar temas que quedaron fuera de esta edición inaugural: “Sobre todo temas lésbicos, sáficos; investigaciones dadas en ciencias básicas; de periodismo y gobernanza también”.




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