Tras casi cinco años de empujar desde los colectivos un mecanismo de coordinación ante la crisis de desaparición e identificación humana, el gobierno de Zacatecas presentó este martes el Programa Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas, un documento redactado con acompañamiento técnico internacional que incluye metas e indicadores medibles, respaldo presupuestal y un mecanismo de evaluación semestral con participación directa de las familias.
Con vigencia hasta 2030, el programa es resultado de mesas de trabajo dirigidas por el Laboratorio de Innovación e Impacto Social en Seguridad y Justicia (Lab-co) con autoridades estatales y colectivos de búsqueda. Se enmarca en el proyecto Construyendo Alianzas para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y la Identificación Humana, que trabaja en otros cuatro estados y es financiado por la Unión Europea.
Thomas Favennec, director ejecutivo de Lab-co, informó que ese mismo martes tendría lugar la primera sesión de trabajo entre autoridades y colectivos relativa al mecanismo de seguimiento, que consiste en una herramienta sencilla en línea para revisar avances e indicadores.
Subrayó la alineación con el Plan Estatal de Desarrollo y con la Coordinación Estatal de Planeación; además, mencionó que los desacuerdos manifestados en las mesas de trabajo se asumieron como productivos.
Guillermina Camacho Serna, del colectivo Siguiendo tu Rastro con Amor Zacatecas, habló en representación de familias buscadoras. Recordó que durante las reuniones con autoridades, que hoy se realizan mensualmente (antes, dos veces al mes), se insistió en la necesidad de un plan estatal para mejorar la coordinación.
Destacó que el programa no inicia de cero, sino que parte de avances institucionales y tecnológicos. Sin embargo, subrayó que los resultados deben multiplicarse para alcanzar la magnitud del problema. “Si se han identificado o se han encontrado, por decir, 10, 20 personas, entonces el reto es encontrar 20, 30, 40 personas”, expuso.
“Necesitamos regresar a quien nos falta en casa porque ya es mucho tiempo y nosotros ya estamos muriéndonos en vida. Hay compañeras que se están yendo, que se han quedado en el camino y necesitamos encontrarlos”, lamentó.
Everardo Ramírez Aguayo insistió en que no es “pura letra muerta” y enumeró objetivos prioritarios, entre ellos implementar un mecanismo de búsqueda inmediata “individualizada, generalizada y estratégica” basada en “patrones de análisis”; consolidar procedimientos para identificación humana; y diseñar campañas de prevención y sensibilización.
Martha Lidia Pérez Gumencindo, titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), destacó el papel de fuerzas federales (incluida la Marina) por la incorporación de la “búsqueda de cuerpos en agua” en la actualización del protocolo homologado.
Planteó que el país enfrenta un panorama “heterogéneo” de capacidades entre estados, mencionó la Plataforma Única de Identidad y una “alerta nacional” que, dijo, estaría operando “en próximos días”.
Natalia Barreto Silva, asesora de cooperación de la Delegación de la Unión Europea en México, advirtió que el siguiente reto será su implementación y subrayó que la Unión Europea mantiene su involucramiento por su compromiso fundacional con los derechos humanos.
Al iniciar el evento, el titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJEZ), Cristian Camacho Osnaya, sostuvo que las investigaciones han permitido conocer causas de desapariciones y entender que no todas las ausencias están asociadas a delitos. Subrayó la importancia de no estigmatizar, sino brindar apoyo total a las familias.
Finalmente, el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, señaló que desde septiembre de 2023 se iniciaron los trabajos conjuntos más ordenados con las familias; indicó que el primer paso es el reconocimiento del problema y dijo que la visión del gobierno es hacer equipo con las familias, por lo que llamó a dejar de lado “divisiones”; condenó lo que calificó como usos políticos e intentos por “lucrar” con las desapariciones.



