México, DF. A pesar de que en un principio toleró el surgimiento de autodefensa e incluso los dotó de armas, uniformes, vehículos y presupuesto, el gobierno del estado de Guerrero después se dedicó a perseguir a algunos de estos grupos, lo que dificultó la aplicación del estado de derecho y propició la expansión de dichos colectivos, advirtió la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)
Durante la presentación de un informe especial sobre las actividades de dichos grupos en Guerrero, el ombudsman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, señaló que “las lamentables condiciones sociales que imperan en dicha entidad, provocadas por el abandono y la ausencia del ejercicio de las funciones de seguridad pública a cargo de los gobierno municipal y estatal, explican el surgimiento de grupos de autodefensa”.
Dicha situación genera el surgimiento de grupos de la sociedad que “toman la justicia por su propia mano”, pero al mismo tiempo subrayó que eso atenta en contra de la vigencia del estado de derecho.
Plascencia aseveró que el clima de inseguridad en Guerrero ha provocado 2 mil 193 víctimas de desplazamiento forzado y advirtió que en 65 por ciento de la población del estado ya hay colectivos de autodefensa.
El funcionario destacó que el gobierno guerrerense le ha otorgado más de 11 millones de pesos a los grupos de autodefensa para compra de ambulancias, camionetas, uniformes y equipos de comunicación “sin que al momento se adviertan acciones a fin de atender las causas de fondo” que originaron el surgimiento de estos grupos.
La CNDH enfatizó que es preocupante “la forma en que se condujeron las autoridades del estado de Guerrero quienes han realizado diversas acciones que aparentan un uso sesgado de la justicia con la finalidad de criminalizar la actuación de ciertos grupos y personas las cuales antes fueron avaladas y apoyadas por el gobierno del estado.



