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domingo, 5 diciembre, 2021

Una película de policías, de Alonso Ruizpalacios

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Por: ADOLFO NÚÑEZ J. •

La Gualdra 503 / Cine

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Hay un momento, tanto en Güeros (2014), como en Museo (2018), las dos primeras películas de Alonso Ruizpalacios, en donde la cuarta pared se rompe, y los personajes que conforman ambos relatos se vuelven conscientes del plano de ficción en el que se encuentran. 

De manera deliberada, Ruizpalacios juega con este artificio en pequeños y calculados instantes, como un recordatorio, tanto para el espectador como para los personajes, de que las historias que se están contando no se tratan de algo real, sino que son una simulación filmada de la realidad. 

Este quiebre entre la realidad y la ficción también está presente dentro de Una película de policías (2021), la más reciente producción del realizador mexicano. Lo interesante aquí es el modo impredecible en el que el director experimenta con ambos niveles dentro de la narración y el montaje. Así, desde una crónica sobre la policía de la Ciudad de México, hasta una cinta de ficción, pasando por un falso documental, el filme de Ruizpalacios puede entrar en cualquiera de estas categorías de manera simultánea.

La película narra la historia de Teresa (Mónica del Carmen) y Montoya (Raúl Briones) dos policías que, además de ser compañeros de trabajo, son pareja. El resto de sus colegas de oficio los conocen como “la patrulla del amor”.

Los dos protagonistas cuentan, en ocasiones con un particular sentido del humor, anécdotas sobre su labor como defensores de la ley, partiendo desde sus inicios, que en ambos casos se desarrollaron dentro del ámbito familiar. Teresa decidió ser policía igual que su papá, mientras que Montoya eligió dicho oficio porque a eso se dedicaba su hermano mayor.

Asimismo, ambos detallan las dificultades dentro de su trabajo, señalando el prejuicio que se le tiene a quienes portan el uniforme azul, pero con plena consciencia de la corrupción y abuso de poder que este implica en ocasiones. 

De manera paulatina, la cinta también registra la experiencia de Mónica del Carmen y Raúl Briones, ambos actores profesionales, en sus intentos de ponerse bajo la piel de los policías que interpretan. Con el afán de comprender sus profundas complejidades y contradicciones, ambos actores asisten a academias con instalaciones precarias y reciben el entrenamiento estándar (de solo seis meses) para los aspirantes a policías. 

La película de Ruizpalacios termina siendo un experimento original, afectivo y urgente sobre víctimas y victimarios de una corrupción que parece no tener fin. Sin caer en lugares comunes ni en la pornomiseria, Una película de policías es un acercamiento humanista sobre la degradación y el desamparo de un sistema que no protege a nadie, ni siquiera a aquellos que se esfuerzan en sostenerlo todos los días. 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la-gualdra-503

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