Autoridades capitalinas tienen identificada otra modalidad de extorsión en la que presuntos representantes de sindicatos de trabajadores de la construcción acuden a inmuebles que se encuentran en obra o donde hay remodelaciones y piden dinero a los dueños con el fin de “empadronar a los obreros”, de lo contrario llamarán a huelga.
Los sujetos advierten a los dueños del predio que deben acudir hasta las oficinas del presunto sindicato para que les expliquen “las salidas” ante un presunto conflicto laboral; sin embargo, tienden a solicitar dinero para colocar una lona o una placa con un letrero en el que señalan que la organización o sindicato aprueba la obra.
Daniela recibió la semana pasada dos requerimientos con carácter de urgente por parte del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción, luego de empezar los trabajos de remodelación dentro de su departamento ubicado en la colonia Condesa.
En ambos documentos, el gremio pide que se pusiera en contacto con Daniel Rivera, presunto inspector y asesor nacional. En el segundo aviso le advierten que era su última oportunidad antes de llamar a una huelga.
Los trabajadores e incluso la arquitecta responsable de la remodelación le recomendaron que les diera dinero y pusieran la lona, pero ella se negó.
Este diario marcó al numero de Rivera, quien señaló que los trabajadores debían tener un sindicato según la Ley Federal del Trabajo (LFT), y que no contar con él generaría conflictos en caso de que las obras no fueran las adecuadas.
Para atender, el sujeto pidió la dirección completa del inmueble, pues argumentó que había repartido varios documentos en otras zonas de la ciudad.
Antes de la llamada, este diario se comunicó a las oficinas del sindicato donde señalaron que ese tipo de documentos incluso se remitían si había una queja vecinal.
Daniela llamó al 089, línea contra la extorsión, donde le señalaron que interpusiera una denuncia por ese ilícito, pues todo apuntaba a un acto delictivo, pues le advirtieron que el documento emitido por Rivera era ilegal.
Consultado al respecto, Ramón Beltrán, del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia, señaló que cuando este tipo de ilícitos ocurren, las víctimas no saben que se trata de una extorsión.
“Realmente el que esta informándonos, el que esta haciendo el reporte, este ciudadano, no tiene información, en ese momento no sabe lo que están haciendo (extorsión).”
Refirió que cuando una organización o un sindicato colocan una lona se trata de una extorsión donde los sujetos ya conocen contra quién atentar. Agregó que hace varios años las autoridades federales informaron que por ley está prohibida la colocación de lonas y placas de sindicatos o cualquier organización social en una construcción.
De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, tras la entrada en vigor de la Reforma Laboral de 2019 esta práctica se considera ilegal.
La LFT protege el derecho de los trabajadores a elegir libremente su representación, por lo que colocar estas placas limita su capacidad de decisión y simula un control inexistente, por lo que se incurre en el delito de extorsión.



