spot_img

El SPAUAZ en su laberinto. Delirio, chantaje y violencia de género.

Más Leídas

- Publicidad -

Por: ALBERTO VÉLEZ RODRÍGUEZ • ROLANDO ALVARADO FLORES •

El lunes 11 de agosto de 2025 amanece “tomado” el plantel II de la Unidad Académica Preparatoria de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAPUAZ). Según parece, un docente, el licenciado en filosofía Carlos Gerardo Niño Márquez, está en desacuerdo con tres cosas. Primero, con la reforma emprendida en la UAPUAZ por la Dra. Angélica Colin Mercado, debido a que es autoritaria (“impusieron de manera incorrecta, sin debatir, la malla curricular en el Consejo de Unidad que también lo tiene cooptado”). De acuerdo al docente la dra. Colin no respetó las formas legales porque no cita a los consejeros de acuerdo a la reglamentación para que se haga un debate en el Consejo de Unidad. Debió convocar, también, a una reunión tetarpartita en la que estuviesen la administración, los docentes, el sindicato y la comisión mixta en lugar de citar a los docentes a un “taller” en el que no se va a “tallerear” sino a “discursear”. Sostiene que “La dra. Angélica Colin no sabe de diálogo, no tiene calidad académica”. Queda claro que el argumento es simple y directo: no se siguió el procedimiento y se impuso de manera arbitraria, sin consulta a las bases docentes, una modificación al conjunto de las materias que deja a los académicos en la incertidumbre. Segundo, exige el cese inmediato del hostigamiento legal y judicial contra la dra. Jenny González Arenas emprendido por los secuaces del exrector rescindido, Dr. Rubén Ibarra Reyes. Entre estos cómplices están Alberto Vélez Rodríguez, Rolando Alvarado Flores, Nancy Arias, Miriam Pinedo que son algunos de los que conforman el grupo que quiere venganza contra la secretaria general. ¿De qué se quieren vengar? De la destitución y rescisión laboral del ex rector Ibarra. Por supuesto, la Dra. González “ni la debe ni la teme”. La demanda contra la secretaria general del SPAUAZ, interpuesta por cuatro personas, de acuerdo al parista, es por administración fraudulenta, y esto es “loco”, pues ella no robó. Al parecer, de acuerdo a los reglamentos de la mal llamada Fundación y el SPAUAZ la secretaria general tiene la potestad para disponer de los dineros. ¿Que hizo mal? Y aquí viene lo bueno. Según el ínclito académico Niño, el error consistió en que “no consulto a la asamblea de socios ni hizo asamblea general”, “el procedimiento estuvo mal, pero la compra estuvo bien, porque eso nos proveerá de un lugar para hacer asambleas”. Tercero, es imperativo que se entreguen, desde ya, las listas de ternas para que el consejo designe a los responsables de programa. El proceso debe consistir en que los consejeros consulten a sus comunidades. La dra. Tania Libertad Sánchez, directora general electa de la UAPAUAZ, no debe imponer a quien se le antoje. Ni debe manipular a los consejeros para que simulen y voten por quien ya se les dijo. Tanto los consejeros docentes como los estudiantes están obligados a llevar a sus comunidades las ternas, debatir, y decidir. Y esa decisión es la que se debe llevar al Consejo. Como es bien sabido, el lic. Niño es un fogoso seguidor de la Dra. González Arenas que, durante el proceso electoral, descreyó de la “ampliación de la lucha” propuesta por la secretaria general y anunció que su votó sería por Ángel Román. Tal vez mintió. Ahora bien, es claro en su discurso que exige, en dos casos, la aplicación a rajatabla de la normatividad pues eso conlleva la consulta a las bases. Es notorio que en esos casos le repugna que ciertas personas, a las que tilda de “autoritarias”, “manipuladoras” y “carentes de calidad académica” no pregunten a sus representados, en los órganos colegiados destinados para ello. Sin embargo, en un caso sí que es muy claro que está dispuesto a disculpar a quien no consulta. Reconoce que la secretaria general del SPAUAZ debió consultar, pero que no lo haya hecho le resulta irrelevante pues lo que compró “es muy beneficioso para todos”. ¿Quién decidió eso? Una única persona, o un pequeño grupo que está obligado a consultar. Tal actitud es la que el colectivo al que el docente Niño pertenece muestra de manera cotidiana. Lo que ellos hacen está bien, porque ellos lo hacen, pero si lo realizan otros está mal, porque esos otros no somos nosotros. Tal actitud intolerante es contraria al espíritu universitario, y el discurso plagado de contradicciones no es privativo del lic. en filosofía Niño, sino que es moneda corriente en los Drs. Antonio Guzmán Fernández, Enrique Viramontes Cabrera y demás acólitos de esa asociación denominada “Grupo Plural-Universidad”. Utilizan fraseología tramposa tanto como falsa para decir que la universidad está en crisis y después inventan otro discurso para exigir supuesto dinero que la UAZ tiene, pero no quiere dar. Son afirmaciones a conveniencia, sin sustento jurídico o material, mero humo para enervar a los escuchas. No está de más recordar que como proyecto político el grupo plural-universidad ya fracasó, pues perdió la rectoría. Como proyecto político el grupo Plural-Universidad ya perdió. Les quedan varias coyunturas, como exigirle al Dr. Ángel Román que ejerza violencia política de género contra la próxima secretaria general de la UAZ, o solicitar prebendas a cambio de prestarle a la UAZ dinero de la Fundación. Pero eso ya es otra cosa.

- Publicidad -

Noticias Recomendadas

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -