spot_img

Frijol, soberanía y justicia social: Zacatecas en el corazón de la Transformación

Más Leídas

- Publicidad -

Por: Verónica Díaz Robles •

Desde Sombrerete, Zacatecas, se ha enviado un mensaje claro al país, cuando se gobierna con el pueblo, los resultados llegan. El anuncio de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre la autosuficiencia alimentaria en frijol no es un dato menor; es la confirmación de que la Cuarta Transformación está cumpliendo una de sus promesas más profundas: garantizar que México produzca lo que consume y que quienes trabajan la tierra vivan con dignidad.

- Publicidad -

Hablar de frijol en Zacatecas es hablar de historia, de identidad y de resistencia. Pero hoy también es hablar de justicia. Durante años, las y los productores enfrentaron precios injustos, intermediarios abusivos y el abandono institucional. Hoy, esa realidad está cambiando. El programa de Acopio para el Bienestar no solo ha duplicado el número de beneficiarios —pasando de 40 mil a más de 96 mil productores—, sino que está transformando las reglas del mercado a favor de quienes siembran y cosechan.

La decisión de ampliar este programa, tras reconocer la caída en los precios del frijol, demuestra algo fundamental: este es un gobierno que escucha. La coordinación entre la federación, encabezada por la Presidenta, y el gobierno estatal de David Monreal Ávila, refleja una nueva forma de hacer política, donde el diálogo se traduce en acciones concretas.

Pero hay algo aún más profundo detrás de este logro, la recuperación de la soberanía alimentaria. Alcanzar una producción de más de un millón 200 mil toneladas de frijol es resultado de una política pública que apuesta por el campo, que entrega fertilizantes gratuitos, semillas para el bienestar y garantiza precios justos. Es, en esencia, una ruptura con el modelo neoliberal que relegó al campo mexicano a la dependencia y al abandono.

La inauguración de la Planta Embolsadora de Frijol “Beatriz González Ortega” en Sombrerete le dará valor agregado a lo que producimos. Ya no se trata solo de sembrar y vender en bruto, sino de transformar, empaquetar y distribuir con sello nacional: “Zacatecas Cosecha de Nuestra Tierra”. Esto significa más ingresos para las familias, más empleo local y una economía que se fortalece desde abajo.

Además, la red de más de 26 mil Tiendas del Bienestar abre un nuevo horizonte de comercialización directa, eliminando intermediarios y acercando alimentos de calidad a precios justos a millones de familias mexicanas. Es un círculo virtuoso: se apoya al productor y se protege al consumidor.

Y si algo distingue a este momento histórico es la visión integral. La campaña para promover el consumo de frijol no es solo una estrategia económica, es también una apuesta por la salud, por recuperar lo nuestro, por reconocer que en nuestros alimentos tradicionales está también nuestra fortaleza como nación.

Detrás de cada tonelada cosechada hay una familia que puede pagar medicinas, garantizar educación y vivir con mayor tranquilidad. Esa es la verdadera medida del éxito de una política pública.

Hoy, México avanza hacia la autosuficiencia alimentaria, pero también hacia algo más grande, la dignificación del campo y de quienes lo hacen posible. Desde Zacatecas, tierra noble y generosa, se demuestra que cuando el pueblo es prioridad, la transformación es imparable.

Porque en la Cuarta Transformación lo tenemos claro, la soberanía también se siembra. Y en cada grano de frijol, florece el bienestar de México.

- Publicidad -
Artículo anterior
Artículo siguiente

Noticias Recomendadas

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -