Durante el mes de octubre, el color rosa se convierte en un símbolo mundial de esperanza, unión y concientización. En el marco de Octubre Rosa 2025, la sociedad médica, científica y civil refuerza su compromiso para sensibilizar sobre el cáncer de mama, promover la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso equitativo a tratamientos de calidad. Esta campaña, que se conmemora cada año, busca derribar los tabúes en torno a la enfermedad y recordar que la detección temprana puede salvar vidas.
El Día Mundial del Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre, representa uno de los momentos más significativos dentro de esta jornada de concientización global.
El conocido listón rosa, símbolo de esta causa, fue utilizado por primera vez en 1991, cuando la Fundación Susan G. Komen lo distribuyó entre los participantes de una carrera en Nueva York, en homenaje a los sobrevivientes del cáncer de mama. Desde entonces, el color rosa se ha convertido en emblema internacional de la lucha contra esta enfermedad, aludiendo a la fortaleza, la feminidad y la esperanza.
El cáncer de mama es una enfermedad en la que las células malignas se desarrollan en los tejidos mamarios de manera descontrolada, formando tumores que pueden invadir órganos cercanos o diseminarse a otras partes del cuerpo si no se detectan a tiempo. Aunque puede afectar también a los hombres, su incidencia es considerablemente mayor en mujeres.
Detectarlo en etapas iniciales, a través de estudios especializados como la mamografía, incrementa de forma significativa las probabilidades de recuperación.
Para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama en base con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se recomienda llevar una alimentación equilibrada y rica en fibra, incluyendo alimentos como brócoli, acelgas, espinacas, setas, uvas y papaya; disminuir el consumo de azúcares y grasas; practicar ejercicio físico al menos 30 minutos al día; mantener un peso corporal saludable; y evitar tanto el tabaco como el consumo de alcohol. Además, se aconseja realizar una autoexploración mamaria mensual desde los 20 años, de preferencia al quinto día del ciclo menstrual.
Las autoridades de salud también sugieren realizar una mastografía a partir de los 34 años si existen antecedentes familiares de cáncer de mama. En caso contrario, el estudio debe efectuarse cada dos años a partir de los 40 años y de manera anual una vez cumplidos los 50. Estas acciones son esenciales para detectar cualquier alteración a tiempo y acceder a un tratamiento oportuno.
Según las estadísticas nacionales más recientes del INEGI, en 2023 se registraron 8 mil 034 muertes por cáncer de mama entre la población de 20 años y más, de las cuales el 99.5 por ciento correspondió a mujeres. La tasa de mortalidad nacional fue de 17.9 por cada 100 mil mujeres, siendo Sonora la entidad con la cifra más alta (27.5) y Campeche la más baja (9.9). En Zacatecas, la tasa fue de 17.4, ubicándose en el lugar 15 a nivel nacional, ligeramente por debajo del promedio del país.
Los datos también muestran que el mayor número de defunciones se concentró en mujeres de entre 60 y 74 años, con un total de 2 mil 598 casos. Conforme avanza la edad, el riesgo aumenta: por cada 100 mil mujeres de 85 años y más, se registraron 85.7 fallecimientos.
De acuerdo con “Diagnostico Rosa”, diversos estudios señalan que una mamografía anual y los controles ginecológicos de rutina permiten detectar hasta el 90 por ciento de los casos en etapas tempranas, lo que mejora considerablemente las posibilidades de éxito en el tratamiento. El procedimiento es rápido, indoloro y fundamental para identificar alteraciones incluso antes de que sean palpables.
Los especialistas recomiendan no pasar por alto los posibles síntomas del cáncer de mama, entre los cuales se encuentran la aparición de un bulto o engrosamiento en la mama o en la axila, cambios en la forma o tamaño del seno, enrojecimiento o hundimientos en la piel, secreciones anormales por el pezón, dolor persistente o retracción del pezón. No obstante, es importante recordar que en las etapas iniciales la enfermedad puede ser asintomática, por lo que los estudios de detección son imprescindibles.
El diagnóstico del cáncer de mama se realiza mediante la combinación de varios métodos: autoexploración, mamografía, ecografía, resonancia magnética y biopsia. Cada uno cumple un papel distinto y complementario, lo que permite identificar anomalías con mayor precisión y diseñar el tratamiento adecuado.
Octubre Rosa 2025 no solo representa un mes de reflexión, sino también de acción. Cada listón, cada charla y cada examen médico realizado son pasos firmes hacia la prevención. La información, el autocuidado y los controles anuales son aliados fundamentales para reducir la mortalidad por cáncer de mama.
La detección temprana sigue siendo la clave para ganar esta batalla. En este mes dedicado a la conciencia y la esperanza, se invita a todas las mujeres a priorizar su salud y realizarse sus estudios de control. Porque cada chequeo, cada gesto y cada esfuerzo colectivo pueden marcar la diferencia y salvar vidas.



