La Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería (REMA) advirtió ayer que el río Atenco no tiene agua suficiente para que la presa Milpillas desvíe el volumen para el que fue proyectada, con base en el análisis de la información adicional que la Secretaría de Finanzas de Zacatecas, como promovente del proyecto, entregó el pasado 3 de marzo a la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
La organización señala que el gobierno estatal ofrece cifras discrepantes sobre el caudal del río, pues primero calcula un escurrimiento medio anual de 28.405 millones de metros cúbicos por año con metodología explícita, y luego incrementa el escurrimiento a 32.274 millones de metros cúbicos anuales, sin detallar la metodología. La presa está diseñada para desviar 41 millones de metros cúbicos al año hacia la región centro del estado, según el comunicado.
Incluso tomando la cifra más alta, si se descuenta el caudal ecológico propuesto de 11.545 millones de metros cúbicos por año, el volumen disponible para desviar sería de apenas 20.729 millones de metros cúbicos por año, que es prácticamente la mitad de lo que el proyecto requiere para funcionar, agregó REMA.
La Red subrayó que esa cantidad no alcanzaría para revertir la sobreexplotación de los acuíferos de la región centro, cuyo déficit conjunto estiman en 262.5 millones de metros cúbicos por año, y que para cubrirlo harían falta alrededor de 13 presas del tamaño de Milpillas. Tampoco cubriría la demanda de la zona conurbada Zacatecas-Guadalupe, estimada en 27.4 millones de metros cúbicos por año según datos de la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (JIAPAZ).
Para dimensionar, REMA apunta que los 20.729 millones de metros cúbicos al año que podría desviar la presa son menos que los casi 35 millones de metros cúbicos anuales concesionados únicamente a la Minera Peñasquito.
En el comunicado, los ejidos y comunidades de Jiménez del Teul y Sombrerete, donde se construiría la obra, exigen que se respeten las decisiones de sus asambleas ejidales y la cancelación definitiva del proyecto.
Como alternativa, REMA propone limitar la demanda de grandes consumidores industriales, al señalar que en los cinco acuíferos sobreexplotados que abastecen la zona conurbada existen 12 proyectos mineros en etapa de exploración, y que solo en los primeros tres meses de 2026 se presentaron ante la Semarnat tres nuevos informes o manifestaciones de impacto ambiental para proyectos en Fresnillo.
REMA subraya que el proyecto obedece a una lógica neoliberal, y que, lejos de resolver la crisis hídrica, serviría para enriquecer a transnacionales constructoras de presas, proteger los intereses de grandes acaparadores de agua y facilitar el desvío de recursos públicos. En ese marco, demandan al gobierno de la 4T ser congruente con sus principios, abandonar el proyecto definitivamente y aplicar las alternativas propuestas por investigadores de la Universidad Autónoma de Zacatecas.
El comunicado fue difundido en el marco de la consulta pública del proyecto, vigente desde el 25 de marzo y hasta el 23 de abril, conforme a la Gaceta Ecológica, publicada por Semarnat. Al respecto, REMA advierte que la Semarnat no está facultada para realizar encuestas, votaciones ni ningún otro proceso electivo sobre el proyecto.



