Termina el ayuno de competencia formal para Mineros, quienes a partir del viernes venidero regresan a la acción de manera formal. Los zacatecanos estarán comenzando un nuevo torneo en la segunda categoría del futbol nacional, en lo que será un último ensayo antes de aspirar a la lucha por el ascenso a partir del torneo de Apertura 2026.
El torneo que se inicia el la Liga de Expansión MX será el último torneo en donde solo se consigue el logro deportivo. Es el torneo de despedida de participar y aspirar a ser el triunfador del evento, pero sin la premiación de ascender a la Liga MX.
Durante los trabajos de pretemporada, el conjunto zacatecano realizó cinco partidos de preparación, de los cuales perdió cuatro y ganó uno. Resultados que en términos generales no son muy halagadores, pues los encuentros sirvieron para encontrar ritmo en equipo y definir la forma y estilo de juego para el torneo que arranca el fin de semana.
Seguramente a estas alturas, el cuerpo técnico ya tiene definido como será la estructura del equipo y su desempeño ofensivo defensivo para encarar la nueva temporada. En donde se espera tener un buen desempeño para a partir de julio agosto del presente año se busque cristalizar el anhelo de participar en la máxima categoría.
La actividad formal para Mineros dará comienzo en casa al recibir en el Carlos Vega Villalba a los Coyotes de Tlaxcala, este viernes a partir de las siete de la tarde noche. El antecedente más cercano de enfrentamiento de estos equipos se dio en la primera jornada del anterior torneo. En donde el resultado fue de empate a un gol en el estadio Tlahuicole de Tlaxcala.
En apariencia hay condiciones para aspirar a un buen resultado: primero por estar en terreno propio. En donde se contará con el apoyo de la localía. En segundo por la mejor posición de Mineros en el torneo anterior, en donde el equipo se ubicó en el quinto escalón. Y Tlaxcala ocupo el sitio doce, lo cual marca una buena diferencia.
Pero también habrá que ver como se adaptan los nuevos integrantes al equipo y ver si las ausencias tenidas no afectan el rendimiento del equipo. Los visitantes seguramente esperan los mismo: tener un mejor torneo con relación al anterior, por lo tanto, la cosa esta pareja antes de que se dé el silbatazo inicial.
En fin, termina el ayuno futbolístico para la afición zacatecana, quien aspira a una buena temporada del equipo que nos representa en la segunda categoría de nuestro futbol mexicano en la aspiración de encontrar un lugar en el máximo nivel de nuestro futbol.
Pero mientras el balón se pone a rodar nuevamente, nosotros aquí seguimos…Deportivamente.



