Comerciantes y artesanos locales expresaron su preocupación ante la falta de apoyo en la Feria Nacional de Zacatecas, al señalar que los espacios dentro del recinto son costosos y se prioriza a expositores foráneos, mientras que las ventas han disminuido en los últimos años. Algunos participantes aseguran que su experiencia en ediciones pasadas no fue rentable, al salir apenas “tablas” o con pérdidas, lo que los ha llevado a desistir de volver. Coinciden en que la baja afluencia de visitantes está relacionada con la falta de un cartel artístico atractivo y con la difícil situación económica del estado, que limita el consumo local. “La feria ya no es la misma”, lamentan.
A través de un sondeo realizado a comerciantes participantes en la celebración, del centro histórico y aledaños a las instalaciones de la feria se percibió una constante y es que, esta edición de la Feria Nacional 2025, no ha despertado grandes expectativas rentables. Tal es el caso de un comerciante zacatecano con varios puntos de venta de elotes preparados, quien compartió su postura con este medio. De forma clara y honesta, relató que su paso por la Fenaza 2022 lo dejó con más dudas que ganancias. “Cuando estuve en feria, me topé con que estuve un poco solo. De hecho, salí tablas. Todo lo que invertí, de diferencia, fueron 100 pesos de ganancia”, recordó.
Aunque no considera que haya tenido una pérdida total, señala que los ingresos no justificaron el esfuerzo, inversión y logística que implicó instalarse en la feria. Esta situación lo llevó a tomar la decisión de no participar en futuras ediciones: “Por eso ya no me quise poner”.
A su juicio, cuando el programa de artistas es llamativo, la gente responde, pero si no es así, la afluencia disminuye drásticamente. “Si el cartel es bueno, hay buena respuesta. Pero si no, ni siquiera se acercan. Yo honestamente este cartel no lo vi tan chido, no me hizo llamativo como para que gente de fuera nos quiera venir”, opinó.
Además, aseguró que ha platicado con varias personas y locatarios que trabajan en sectores similares, y coincidieron en la misma percepción: la feria ya no motiva al público como antes y la falta de un cartel atractivo influye directamente en la baja afluencia.
El comerciante también explicó que, cuando participó en la feria, notó la ausencia de otros puestos en su área, lo que hizo aún más difícil atraer clientes. “Ni había puestos, obviamente la gente ni se acercaba”, agregó.
Un vendedor de dulces típicos respaldo tal opinión: «El problema de la feria es que los artistas y los comerciantes vivimos en mundos separados. En otros años, cuando traían figuras fuertes, se notaba el ambiente: llegaba gente de otros estados, las familias se quedaban más tiempo y todos compraban algo”.
A pesar de contar con más de 30 años de trayectoria, artesanos establecidos en el Callejón de la Bordadora también reportan ventas bajas y una falta de apoyo real en espacios feriales, donde aseguran que se da prioridad a expositores foráneos en detrimento de los productores locales.
Uno de los artesanos entrevistados recordó que hace cinco y cuatro años participaron en la Feria Nacional de Zacatecas, sin embargo, decidieron no continuar debido a las pérdidas económicas registradas.
“Por otro lado, nos ha pasado que a los foráneos les dan lugares en zonas como Independencia por hasta 20 días. A nosotros, si acaso, unos días y a un precio más alto”, expresó.
Enfatizó que su principal mercado son los turistas extranjeros, quienes con frecuencia les realizan encargos personalizados. Por ello, señaló que, si bien los artesanos contribuyen a la atracción turística, no se les valora ni se les otorgan las condiciones para mejorar sus ventas. “Dicen que el turismo es importante, pero no se nos incluye. Y sin empleo formal ni buenos sueldos, ¿cómo quieren que gastemos en una feria?”, cuestionó, citando el caso del magisterio.
La situación también ha sido señalada por comerciantes de vino y licores, quienes afirman que sus ingresos no han mejorado. Incluso durante la semana pasada del Festival del Folclor Internacional 2025, sus ventas se mantuvieron sin cambios significativos. “No vimos ningún aumento y, a como pinta la feria, no creemos que haya mejoras. Los artistas anunciados no son lo suficientemente atractivos para atraer más público”, comentaron.
Asimismo, locatarios ubicados en las inmediaciones del recinto ferial, especialmente quienes se dedican a la venta de tacos y comida similar, señalaron que durante los días de feria suelen registrar un aumento en sus ventas. Sin embargo, al igual que otros comerciantes, no tienen grandes expectativas respecto al flujo de visitantes para esta edición.
“La gente viene a cenar con nosotros, y eso a veces porque los locales dentro de la feria están llenos. Pero esperamos que sigan viniendo. En los últimos años no nos ha ido muy bien, la feria ya no es la misma”, expresó uno de los vendedores.



