Sindicalizados del Hospital General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) realizaron una manifestación colgando batas al exterior del nosocomio para solidarizarse con el oftalmólogo Fernando Ballesteros, quien fue despedido por la acusación de un derechohabiente de haberle cobrado 7 mil pesos por una operación de cataratas, supuestamente porque no se tenía el equipo para la cirugía en el hospital.
La rescisión de su contrato se hizo porque se comprobó, según informó Carlos de la Torre Tosca, delegado estatal del Issste, que en el hospital sí se cuenta con los aparatos que requería la operación.



