Ciudad del Varicano. El papa Francisco aceptó este martes la dimisión de un obispo irlandés, William Lee, que en 2010 reconoció haber protegido a un sacerdote pederasta.
Lee, obispo de la diócesis de Waterford y Lismore, fue destituido en virtud del párrafo 2 del artículo 401 del código de derecho canónico que contiene las revocaciones por falta grave, indicó la Santa Sede.
Según la prensa británica, los hechos tuvieron lugar en los años 1990 y el obispo habría pedido disculpas en 2010. Lee, alertado por las víctimas de un cura pederasta, lo cambió de puesto dentro de su propia diócesis pero tardó dos años en avisar a la policía, según la misma fuente.
La Iglesia Católica irlandesa es una de las más afectadas por el escándalo de los abusos sexuales a menores por parte de curas y religiosos, por casos que tuvieron lugar mayoritariamente en los años ’70.
Por otro lado, el Papa comenzó el martes históricas reuniones para reformar al Vaticano, prometiendo que hará todo lo que pueda para cambiar la mentalidad de una institución que, según dijo, está demasiado centrada en sus propios intereses.
Francisco reunió el martes por primera vez a los ocho cardenales que lo asesoran en la reforma de la Curia, después de afirmar en una entrevista que los cortesanos son la «lepra del papado» y propugnar
por una Iglesia abierta y comprometida socialmente. Mantendrán tres días de reuniones privadas para discutir la problemática administración del Vaticano y planificar posibles cambios en la Iglesia.
«Es el inicio de una Iglesia concebida como una organización no sólo vertical sino también horizontal», anunció el papa argentino la larga entrevista concedida al diario romano «La Repubblica».



