México tuvo en agosto la inflación energética más baja entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), informó el organismo.
Los precios de los combustibles en México subieron 0.9 por ciento, por debajo del promedio de 13.6 por ciento en los 38 países de la OCDE.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha estado subsidiando las gasolinas y el diésel a fin de contener la escalada de los precios internacionales.
En Japón, Hungría e Islandia los precios de los energéticos registraron tasas negativas.
En agosto la inflación de México fue de 3.26 por ciento anual, un aumento desde el 3.12 por ciento de julio, tras cuatro meses a la baja.
En el mundo, la carestía está siendo impulsada por un fuerte repunte de los precios de la energía. Como resultado, la inflación interanual en los países de la OCDE subió a 4.3 por ciento en agosto, desde 4.1 por ciento en julio.
La inflación general aumentó en 23 de los 38 países de la OCDE, con Turquía a la cabeza, donde avanzó 40.2 por ciento en agosto.
A su vez, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que es probable que el encarecimiento de los alimentos y la energía se vuelva más habitual. Una inflación prolongada “reduce el nivel de vida y agrava la desigualdad”, señaló Chiara Maggi, economista del FMI que codirigió la investigación, la cual se publicará la próxima semana en las Perspectivas de la economía mundial del organismo financiero.
(Con información de Reuters)



