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■ Su precaria salud se complicó tras su desalojo de la casa que habitó por siete décadas // “El rentismo la mató”: activistas // El gobierno condena su deceso

Murió Maricarmen Abascal, símbolo de la lucha por vivienda en España

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Por: La Jornada •

Madrid. Maricarmen Abascal, la octogenaria que fue desalojada de su casa el pasado 23 de septiembre y se convirtió en el símbolo del movimiento por una vivienda digna en España, murió este miércoles en el hospital madrileño Gregorio Marañón. Estaba internada desde que fue expulsada de la que fue su hogar por siete décadas en una camilla de ambulancia.

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Su estado de salud era precario, pero se agravó tras el violento lanzamiento en el que hubo una intervención policial en la que se utilizaron gases lacrimógenos y macanas para romper la barrera de resistencia que decenas de activistas del Sindicato de Inquilinas mantenían en la puerta y en las escaleras de su edificio.

El presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, lamentó su muerte: “todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen. Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia. Descanse en paz”.

En un comunicado, el Sindicato de Inquilinas informó de su deceso, en el que señaló que “si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde”,

Lo anterior, en referencia al pacto de los abogados de Maricarmen y los propietarios de la vivienda, el fondo buitre Urbagestión, con la intermediación del ayuntamiento de Madrid, para que una vez recibiera el alta hospitalaria pudiera regresar a su casa, donde quería terminar sus días. Murió horas antes de firmar el contrato de alquiler por otros ocho años.

Sus dos sueños, según expresó, eran morir en su hogar y volver a ver el mar Cantábrico.

Entre los participantes en la acampada de la Puerta del Sol se recibió con pesar la noticia de su fallecimiento, pero también con un reconocimiento a su figura por haberse convertido en un símbolo que “supone un antes y un después en la historia de este país”. Aunque, señalaron en un comunicado, “el costo para llegar hasta aquí ha sido demasiado alto y hoy el rentismo ha terminado de matar a nuestra compañera”. En su recuerdo guardaron un minuto de silencio en toda la plaza, encendieron veladoras y miles le llevaron flores en la entrada del edificio donde vivía.

Época de la renta indefinida

Maricarmen nació en Madrid en 1938, en plena guerra civil. Cuando tenía 17 años se trasladó a vivir con su familia a la casa del barrio del Retiro, donde pasó la mayor parte de su vida. Su padre firmó un contrato de alquiler con la legislación de entonces, que les garantizaba de forma indefinida el precio y el derecho a vivir en la casa.

Incluso tras la muerte del padre, en 1960, el contrato siguió en vigor porque su madre lo subrogó. Y así vivieron las dos juntas hasta 2005, cuando se quedó sola, pudo renovar de nuevo el acuerdo.

Maricarmen estudió taquimecanografía y secretariado, lo que le sirvió para trabajar desde joven en el consejo de administración de una empresa farmacéutica hasta su jubilación en 1998. La pensión que cobraba era de mil 400 euros al mes, de lo que destinaba 500 al pago de la renta. Pero en 2020, la justicia dictaminó que su contrato había terminado porque ya había sido subrogado en dos ocasiones y le impusieron un incremento de la renta cinco veces superior, hasta llegar a 2 mil 500 euros. Tras negociar con los propietarios le rebajaron la renta a mil 600, pero aún era demasiado para Maricarmen.

Después de varios años de batalla judicial, los tribunales le dieron la razón a los nuevos propietarios y ordenaron su desahucio el pasado 23 de septiembre.

La última imagen de ella fue desde la cama del hospital lanzando mensajes de apoyo al movimiento que la convirtió en símbolo, con palabras como: “me gustaría estar ahí con ustedes, acompañarles en su acampada, en su lucha, pero no tengo esa suerte. Por lo tanto, desde aquí les pido a todos valor. Luchen, defiendan lo que es suyo y, por favor, tengan cuidado. Sigan acampando hasta que el cuerpo aguante”.

“Fue un asesinato”

Al duelo por Maricarmen del presidente Sánchez se sumaron otros líderes de la izquierda.

El vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, señaló: “hay noticias que te dejan un nudo en el estómago”.

La líder de Podemos, Irene Montero, afirmó que “no es una muerte, es un asesinato. Qué maldita rabia”.

El vocero de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián, escribió: “Qué hijos de puta”.

La ministra de Sanidad, Mónica García, resaltó: “tu lucha despertó conciencias en toda España y encendió una mecha que ya no se va a apagar. Tu dignidad y coraje marcan el camino”. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, le agradeció “su valentía y dignidad”.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) manifestó: “el sufrimiento de Maricarmen no puede repetirse. Su lucha contra la injusticia y la especulación no será en vano. Descanse en paz”.

Al filo de las 10 de la noche, después del minuto de silencio, un grupo de los acampados en la Puerta del Sol se dirigió hasta las puertas del Congreso de los Diputados para expresar su indignación, al grito de “asesinos, asesinos”, destinado a los legisladores de derecha y ultraderecha que rechazaron el pasado viernes los decretos de la vivienda que impedían los lanzamientos de personas vulnerables como Maricarmen.

Derechistas le niegan un minuto de silencio

En las antípodas de los mensajes de pesar por la muerte de Maricarmen, el partido de ultraderecha Vox señaló: “han matado a Maricarmen. Sin ningún escrúpulo han utilizado el sufrimiento de una persona mayor para montar una campaña que ocultase la responsabilidad del gobierno en el desastre de la vivienda. La responsabilidad de Pedro Sánchez, como dijo Maricarmen. Que se sepa quien ha traído la ruina y la muerte (en el apagón, en la DANA, en Adamuz y en Ceuta) a España”.

Desde la Comunidad de Madrid, donde gobierna la derechista Isabel Díaz Ayuso, quien en su día le restó importancia al desahucio de Maricarmen al señalar que “es uno de los 25 mil 500 que se producen cada año”, y más se preguntó entonces: “¿a partir de qué edad se puede no pagar al casero? Que me avisen”.

Díaz Ayuso lamentó la muerte de Maricarmen con el mensaje de que “un hospital público de la Comunidad de Madrid estuvo con ella hasta el final. Más no se pudo hacer”.

Más aún, el conservador Partido Popular rechazó que se guardara un minuto de silencio en memoria de Maricarmen en la Asamblea de Madrid.

Horas antes de conocerse el deceso, los sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores , informaron que la fecha de la huelga general será el próximo 11 de noviembre al sumarse a las exigencias del movimiento ciudadano por una vivienda digna y liderado por la plataforma del Sindicato de Inquilinas.

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