Maryland. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que la campaña de su país para desmantelar a la Corte Penal Internacional (CPI) tiene como objetivo defender al primer ministro israelí y prófugo de esa institución, Benjamin Netanyahu, y a otras personas de ser procesados, y no a él mismo.
“No hay ninguna información que indique que vayan (la CPI) por mí”, declaró el republicano tras agregar que “podría suceder, pero para que lo sepan, él (Marco Rubio, secretario de Estado) no está tratando de defenderme. Intenta defender a Bibi (Benjamin Netanyahu)”.
El mandatario estadunidense hizo el comentario después de que Rubio informó en una reunión del Consejo de Ministros, en Camp David, que cinco países (sin especificarlos) anunciaron su intención de abandonar la CPI.
En tanto, trascendió que el primer ministro israelí increpó al vicepresidente JD Vance por sus críticas a Tel Aviv durante una reciente visita de Estado a Estados Unidos, declararon esta semana fuentes israelíes y estadunidenses a Axios.
La reunión, celebrada el pasado martes en Blair House, Washington, fue descrita por un funcionario israelí como una “conversación franca y sincera”, mientras una fuente estadunidense familiarizada con el tema la consideró “directa”.
Un segundo funcionario estadunidense declaró que “el vicepresidente y el primer ministro acordaron seguir buscando oportunidades para que Israel y Estados Unidos cooperen en áreas de interés mutuo y objetivos compartidos”.
Asimismo, el servidor añadió que durante el encuentro no hubo conflictos y que tanto Vance como Netanyahu tienen una relación de trabajo productiva, reportó el medio estadunidense.
El vicepresidente es el crítico más acérrimo de Tel Aviv en la administración Trump y recientemente acusó a Israel de “intentar eludir la solución de todos y cada uno de sus problemas de seguridad nacional mediante la violencia”.
En junio, Vance respondió a los políticos israelíes que criticaron el acuerdo entre Washington y Teherán: “si yo estuviera en el gabinete del gobierno israelí, probablemente no estaría atacando al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo”.
Sugirió que el depredador sexual Jeffrey Epstein tenía conexiones con los “más altos niveles de la inteligencia israelí”, lo que Netanyahu y funcionarios de Tel Aviv negaron.



