Rubén Salmón Cuevas, secretario general del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos Mexicano), informó que este organismo iniciará una investigación sobre un desarrollo inmobiliario que atenta contra el patrimonio cultural intangible que representa el Cerro del Padre, en la capital del estado, el cual forma parte del itinerario cultural Wixárica hacia el sitio sagrado de Wirikuta.
En ese sentido, dio a conocer que Icomos ha constituido el Comité Científico Internacional sobre Lugares de Religión y Rito (Prerico) con el objetivo de estudiar, puesta en valor y conservación de todos los espacios que posean alguna característica de ritual o rito, por ejemplo, la arquitectura religiosa o la cultura religiosa de los grupos originarios.
Al respecto, informó sobre su nombramiento como coordinador de este comité en México, cuya función será la defensa del patrimonio tangible o intangible relacionado con la religión y rituales.
Con base en esas atribuciones, expuso que se revisará e investigará la situación en el Cerro del Padre, en la capital del estado, ya que hay desarrollo inmobiliario que podría atentar contra la ruta Wixárika, un corredor biocultural que simboliza hilos espirituales históricos que conectan los lugares sagrados del pueblo Huichol.
Sobre este caso, Salmón Cuevas dijo que “falta información, pero se sabe que hay una afrenta contra el patrimonio de la cultura Wixárica, ya que esa parte del cerro es parte integral de un itinerario cultural como lo es la ruta hacia Wirikuta que fue reconocida por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”.
Por tanto, señaló que no se trata de un terreno aprovechable para algún desarrollo inmobiliario, ya que se encuentra en este camino con valor cultural que incluso antecede a la fundación de Zacatecas.
En ese escenario, indicó que el comité de Prerico tendrá que emitir un pronunciamiento porque precisamente es un lugar con valor religioso y de rito y su protección y conservación es tan importante como la Catedral o algún inmueble franciscano o agustino del siglo 16.
Por ejemplo, refirió que recientemente se modificó el atrio del Convento de San Francisco en Lima, Perú, con la intención de rescatar una plaza, pero Prerico se manifestó debido a que es un aspecto tangible de la protección patrimonial de un lugar de religión y rito.
Entonces, “en el caso del pueblo Huichol es lo mismo. Los nos anteceden en el tiempo y su religión es anterior a la cristiana, por lo que es un patrimonio inmaterial milenario que es sujeto de protección por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del propio Icomos”, expuso Salmón Cuevas.
Como coordinador de Prerico, expuso que actuará con responsabilidad y, en primer momento, el caso será investigado y para ello habrá acercamiento con los afectados y, posteriormente, con las personas físicas o morales que señalan como responsables de atentar contra el espacio.
A partir de ello, detalló que se presentará una ponencia en las actividades del Comité Internacional de Prerico y, finalmente, podría derivar en un pronunciamiento del Comité Nacional del Icomos Mexicano y, además, el INAH deberá tomar interés en este asunto, pues generalmente las modificaciones a este tipo de sitios provocan daños irreversibles.
Desde su perspectiva, en Zacatecas se confunde el progreso con el “vandalismo patrimonial”; es decir, “piensan que progresar es desechar lo que está viejo, pero la cultura es un derecho humano y todo derecho es irrenunciable”.
Recordó que Zacatecas está adscrito a la lista del Patrimonio Mundial por el Centro Histórico, por el Camino Real de Tierra Adentro y por el itinerario cultural de la ruta a Wirikuta, y las tres deben protegerse y defenderse.
Salmón Cuecas consideró que debe haber un equilibrio entre la mancha urbana de la ciudad y las áreas de amortiguamiento natural y aún más si estas zonas tienen un valor cultural como el Cerro del Padre.
Sobre las acciones que realizan las autoridades ante ese tipo de situaciones, indicó que “no se puede asegurar que lo permitan, pero tampoco lo impiden. De ahí la importancia de que las instancias correspondientes intervengan para proteger a estas zonas”.



