El gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, aseguró que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Zacatecas (Issstezac) enfrenta una quiebra financiera irreversible en las condiciones actuales, por lo que llamó a trabajadores, dirigentes sindicales y especialistas a abrir un debate amplio y serio para definir el futuro del organismo, al tiempo que defendió la posible venta del Hotel Parador como parte de una estrategia para aliviar la crisis.
«El Issstezac está quebrado. No hay que buscarle tres pies al gato. Está quebrado. Lo dijeron los estudios actuariales, lo dice la realidad cotidiana y lo demuestra su propio funcionamiento», expresó.
Señaló que el sistema de pensiones opera actualmente como un esquema piramidal, donde las aportaciones de los trabajadores activos sirven para pagar a quienes ya reciben una pensión, sin que exista un fondo suficiente para garantizar las prestaciones futuras.
Explicó que incluso el instituto mantiene listas de espera para pensionarse porque no cuenta con recursos para incorporar nuevos beneficiarios y reveló que, durante años, el Gobierno del Estado ha tenido que prestar recursos para cubrir el pago mensual de pensiones, acumulando aproximadamente 400 millones de pesos en apoyos financieros.
En ese sentido, insistió en que la discusión pública no debe limitarse a la venta del Hotel Parador, sino enfocarse en la viabilidad del sistema de seguridad social.
Recordó que al inicio de su administración propuso una reforma que buscaba extender algunos años más la vida financiera del instituto, aunque reconoció que no resolvía el problema de fondo. Sin embargo, dijo que la propuesta no fue aceptada por diversos sectores sindicales.
Asimismo, responsabilizó a administraciones pasadas y a dirigentes sindicales de haber permitido el deterioro financiero del organismo, al señalar que nunca se transparentó el destino de los recursos que durante décadas aportaron los trabajadores.
«Si el sistema nació en 1986, hoy debería contar con un fondo cercano a los nueve mil millones de pesos para sostener las pensiones. Lo que argumentan es que tienen alrededor de dos mil millones de pesos en bienes y prácticamente nada en caja. Entonces la pregunta es: ¿dónde quedó el dinero?», cuestionó.
Ante este escenario, anunció que solicitará al director del Issstezac y a la Junta de Gobierno acudir públicamente a informar sobre el patrimonio del organismo, el número de pensionados, las listas de espera, los ingresos, egresos y el uso de los recursos, para que sean los propios responsables quienes expliquen la situación financiera y no se generen especulaciones.
Respecto al Hotel Parador, indicó que el Gobierno del Estado pretende adquirir el inmueble a un valor cercano al comercial, estimado entre 280 y 300 millones de pesos, operación que permitiría fortalecer temporalmente las finanzas del instituto.
Añadió que la intención es transformar el inmueble en una Casa del Bienestar destinada a jubilados y pensionados, donde se ofrezcan servicios médicos, alimentación, actividades recreativas y atención integral, absorbiendo el Gobierno estatal los gastos de operación para evitar que continúen representando una carga para el Issstezac.
El mandatario enfatizó que, si los trabajadores rechazan esta alternativa, corresponderá al propio organismo encontrar otra vía para resolver la crisis financiera.
En otro tema, Monreal Ávila celebró que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales autorizara el permiso ambiental para la presa Milpillas, proyecto que calificó como el más importante de infraestructura hídrica para Zacatecas.
Sostuvo que la obra fortalecerá el almacenamiento de agua, permitirá la recarga de mantos acuíferos, garantizará el abastecimiento para los próximos ciclos agrícolas y abrirá oportunidades para la producción acuícola en el estado mediante el aprovechamiento de los cuerpos de agua.
No obstante, señaló que el proyecto debe avanzar mediante el consenso social y reiteró que no está a favor de imponer obras públicas sin el respaldo de las comunidades involucradas, por lo que convocó a un debate informado para que la sociedad determine su viabilidad.



