En la reunión de trabajo de esta semana y ante cuestionamientos de algunos Secretarios del Comité Directivo Estatal sobre el momento electoral del Estado y las posibilidades de alcanzar la candidatura del PRI al gobierno del estado, el Presidente Carlos Peña Badillo dijo estar cierto que no hay zacatecano que no tenga sueños e ilusiones y que afirme que no le gustaría ser gobernador de su Estado.
Ante la posibilidad de llegar a ese nivel, Carlos Peña expuso que desde que fue llamado al gabinete del Gobernador Miguel Alonso Reyes, como Secretario Privado, inició una carrera que le permitió ser Presidente Municipal de Zacatecas, Diputado local y ahora Presidente del PRI y Diputado de la LXV Legislatura.
Más que levantar la mano, dijo, yo trabajo por convicción y me entrego diariamente y agradezco que gracias a ese trabajo, que en cuatro años me ha permitido visitar más de 20 veces cada municipio, es por lo que la gente me menciona, pero eso no significa una candidatura segura. Soy razonable, no soy obsesivo, tengo firme una convicción y un compromiso de trabajar por el bien de la sociedad, aseguró Peña Badillo.
Y agregó, es muy claro que es un honor y un orgullo que la militancia priista me considere con posibilidades de ser su candidato. Sin embargo, yo estoy preparado para ser y para no serlo. Lo he dicho muchas veces en mis discursos institucionales, pero también en centenares de entrevistas: estoy preparado para ser, pero también para trabajar en otro proyecto que el partido defina e impulse, al cual yo me sumaría como el primer soldado de esa causa.
Todas estas ideas, que se han convertido en posibilidades reales, tienen como basamento el mal gobierno de los últimos casi cinco años, que a nivel nacional se confirma con un gobernador que en todo su mandato ha permanecido en el último lugar en el ranking de desempeño de todos los gobernadores del país.
Hoy el reto es trabajar por cambiar el rumbo de Zacatecas. Se necesita ese cambio para tener condiciones de apoyar al campo; de comprar medicinas e instrumental para los hospitales y clínicas; para pagar todos los adeudos del ISSSTEZAC a sus trabajadores por pensiones que ya se hicieron añejas y perdieron valor, por la seguridad de todos los ciudadanos y los empresarios que son extorsionados; por la creación de nuevos y mejores empleos y la derrama de sueldos mejor pagados. Pero lo más importante, por tener un gobierno que de una vez por todas le hable a la gente con la verdad, sin simulaciones ni mentiras, que sepa decirles a los distintos sectores sociales lo que sí se puede hacer y lo que no es posible, porque entendemos que no hay recursos económicos ilimitados.
Creo yo, subrayó Carlos Peña, que mantener una aspiración con ese sueño de resolver los problemas reales y cotidianos que la ciudadanía tiene, debe ser el mayor privilegio y no solo una oportunidad de obtener el poder para gozarlo y apoyar a los más cercanos, sin tomar en cuenta a los que realmente lo necesitan.



