El presidente del Consejo Estatal de Morena, Rubén Flores Márquez, aseguró que los recientes cambios en la dirigencia nacional del partido no representan una crisis interna, sino una oportunidad para fortalecer al movimiento desde distintas responsabilidades públicas.
En entrevista, el dirigente estatal se refirió al llamado hecho a la todavía presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, para integrarse a la Consejería Jurídica del Gobierno Federal, lo que consideró una decisión positiva y congruente con los principios del partido.
“No se debe entender como una crisis, al contrario. Nosotros creemos desde el interior del partido que el llamado que tuvo la todavía hoy dirigente, Luisa María Alcalde, a la Consejería Jurídica con la presidenta, es positivo”, expresó.
Flores Márquez sostuvo que, dentro de Morena, los cargos no se entienden como posiciones personales, sino como responsabilidades al servicio del movimiento y del país. “Siempre es un honor estar al lado de la primera mujer presidenta de este país. Y entendiendo que en nuestro movimiento no hay cargos, sino encargos, pues también eso representa una virtud”, afirmó.
Destacó además que la actual dirigencia nacional deja resultados favorables y un crecimiento sin precedente en la estructura partidista, con presencia territorial en todo México.
“Ya tenemos 12 millones de afiliadas y afiliados en todo el país, tenemos comités seccionales en todas las secciones del país, estamos con los consejos municipales. Los resultados que hemos tenido con la actual dirigencia han sido favorables, extraordinarios y sin precedente”, señaló.
Asimismo, informó que durante el próximo Congreso General del partido también se renovará la Secretaría de Finanzas, debido a que el actual titular acompañará a Luisa María Alcalde en su nueva encomienda.
El dirigente estatal dijo confiar en que quien asuma la presidencia nacional dará continuidad al trabajo realizado hasta ahora y reiteró que la fortaleza del partido no depende de una sola persona. “En realidad nuestro movimiento no es de una persona, no es de una dirigente, es un movimiento de millones de mexicanas y mexicanos”, puntualizó.
Añadió que Morena se mantiene sólido gracias al respaldo de su militancia y bases sociales. “Cuando no haya pueblo, ahí sí Morena tendrá una crisis. Mientras, es muy difícil; al contrario, estamos muy fortalecidos en la base, que es lo más importante de nuestro partido”, comentó.
En otro tema, Rubén Flores también opinó sobre los fallos emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en contra de diversas leyes aprobadas por congresos locales y federales, varias de ellas impulsadas por mayorías legislativas afines a Morena.
Reconoció que esas resoluciones deben analizarse con seriedad, pues reflejan áreas de oportunidad en el trabajo técnico y jurídico de los poderes legislativos. “Obviamente no deberían darse estas situaciones porque el legislador, su principal tarea es crear y modificar las leyes, pero lo tiene que hacer con mucho cuidado, con mucha inteligencia y apegados a la norma”, indicó.
No obstante, aclaró que estos problemas no son exclusivos de Morena ni de Zacatecas, sino una situación recurrente en diversos congresos estatales del país. “Esto no es privativo de Morena o de un partido político. Yo creo que es privativo de la profesionalización de los congresos locales”, sostuvo.
En ese sentido, consideró necesario fortalecer las áreas técnicas que asesoran a diputadas y diputados, particularmente en comisiones legislativas, donde se elaboran dictámenes y se revisa la viabilidad jurídica de las iniciativas. “Es ahí donde nosotros debemos poner mucha más atención, que la gente que apoya a los legisladores tenga una verdadera formación, que tenga la capacidad de plasmar lo que el legislador está pensando”, explicó.
Flores Márquez recordó que muchos legisladores son representantes populares y no necesariamente especialistas en derecho, por lo que requieren equipos capacitados que respalden su labor parlamentaria.
Finalmente, propuso revisar de manera integral la estructura orgánica de los congresos locales para garantizar mayor profesionalización, visión técnica y mejores resultados en la elaboración de leyes.
“Los propios legisladores tendrían que reformar la propia estructura orgánica de los congresos para que haya gente mucho más profesional, con mayor visión y conocimiento”, concluyó.



