El cuarto día de Zac58 «La casa del auténtico sazón zacatecano» le corresponde a uno de los municipios con más historia del estado. Sombrerete, declarado Pueblo Mágico en 2012 y con tres sitios reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2010, se presentó este jueves en el Patio Central de la Ciudadela del Arte con un menú que condensa siglos de tradición: asado de boda, brujitas, nieve de garrafa y agua de rompope.
Como parte de la programación del Festival Cultural Zacatecas 2026, el evento se celebra del 30 de marzo al 3, 6 y 7 de abril en horario de 14:00 a 17:30 horas, y reúne a representantes de siete municipios del estado (Trancoso, Sombrerete, Villanueva, Tlaltenango, Guadalupe, Jerez y Vetagrande) para compartir su gastronomía, su cultura y sus tradiciones. El costo es de 150 pesos por persona e incluye platillo, bebida y postre.
En 1555, Juan de Tolosa, junto con un grupo de aventureros españoles, frailes franciscanos e indígenas del centro de México, fundó el Real y Minas de Sombrerete en una región que antes estuvo poblada por grupos pertenecientes a la cultura Chalchihuites. Fue el evangelizador fray Jerónimo de Mendoza quien le dio nombre al lugar al exclamar, al ver un cerro cercano, que este se asemejaba a los sombreros que portaban los españoles.
La bonanza minera del lugar llegó a rivalizar con la de Zacatecas y Parral, y el propio explorador alemán Alejandro de Humboldt documentó la riqueza de sus vetas. Esa prosperidad financió templos y edificios de cantera que aún distinguen su centro histórico. A inicios del siglo XIX la villa albergaba treinta mil habitantes y contaba con treinta y cuatro haciendas de beneficio. En 1810 se estableció una Casa de Moneda donde se acuñó la emisión conocida como monedas «Vargas». Al consumarse la Independencia, Sombrerete fue elevado a categoría de ciudad por el Congreso Constituyente de Zacatecas, y entre 1913 y 1914 fungió como capital provisional del estado.
Zaira Rubí García Martínez, titular del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Sombrerete, encabezó la delegación que este jueves llegó a la capital del estado. «Venimos muy contentos de estar aquí, porque venimos a traer a Zacatecas capital una parte de lo que es nuestro municipio», dijo. Además del menú, se ofrecieron artesanías, chocolate de metate, souvenirs y productos elaborados por las Madres Clarisas Capuchinas del convento de Sombrerete, «porque si saben, Sombrerete es un lugar muy rico en arquitectura y tenemos varios conventos», explicó García Martínez.
El platillo más representativo del municipio son las brujitas, una tradición centenaria vinculada a una familia sombreretense que guarda con celo su receta. «No dan pormenores de lo que la integra, pero eso es lo que le da el sabor fundamental», señaló la funcionaria. Se elaboran con una masa de harina de nixtamal, ajo y sal, rellenas de carne deshebrada guisada y fritas hasta tomar una consistencia dorada.
El segundo platillo es el asado, que en Sombrerete recibe el nombre de «asado de reliquia» -y no de boda, como se le conoce en otros municipios- por la intensa vida religiosa del lugar. «Cada ocho días tenemos reliquia allá en nuestro municipio, cada quince días, y es lo típico», explicó García Martínez. Se prepara con lomo de cerdo en salsa de chiles anchos rojos con especias, chocolate de tablilla y pan dorado para espesar.
Además, el agua de rompope, una referencia al licor tradicional que elaboran las Madres Clarisas Capuchinas del convento de Sombrerete, fue elaborado por la paletería y nevería La Fuente.
Las Nieves Don Mere, una delicia tradicional de los sombreretenses, cerraron el menú de este Jueves Santo. Desde 1950, la familia de don Mere produce esta nieve artesanal de sabor único: se licúan guayaba, plátano, mango, fresa y manzana junto con atole de maicena, canela y vainilla, y al servirse en cono se corona con una mermelada casera que es lo primero que el paladar percibe. Hoy es la tercera generación de la familia quien mantiene viva la receta y la distribuye hasta en quince litros diarios desde su carrito en la Plazuela de San Francisco, en el centro de la ciudad.
Mientras los comensales ocuparon el patio central bajo la carpa, el patio de entrada de la Ciudadela funcionó como espacio de exhibición y venta, donde productores y artesanos de Sombrerete ofrecieron baúles y cajas de madera con pirograbado, bolsas tejidas, tazas, cuadros y llaveros con motivos de la Sierra de Órganos. El entretenimiento durante la comida estuvo a cargo del Grupo de Leyendas del municipio, dirigido por Jonathan Edmundo Ontiveros Álvarez, y del cantante Jorge Luis Ávila Hidalgo.
Zac58 continúa el día de hoy en el mismo horario y sede, con su última jornada de la semana. El evento retomará actividades los días 6 y 7 de abril para completar el recorrido por los siete municipios participantes en esta edición: Trancoso, Sombrerete, Villanueva, Tlaltenango, Guadalupe, Jerez y Vetagrande.



