El senador Saúl Monreal Ávila afirmó que no renunciará de manera anticipada a su aspiración de participar en el proceso interno de Morena rumbo a la elección a gobernador de Zacatecas en 2027 y reiteró que, de ser necesario, podría acudir a instancias jurisdiccionales para defender lo que considera su derecho constitucional a competir.
Lo anterior, luego de que la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján, señalara que ni el legislador zacatecano ni otros familiares de funcionarios en funciones podrán aparecer en la boleta en las elecciones de 2027, como parte del criterio adoptado por el partido para evitar el nepotismo en candidaturas.
En entrevista con la periodista Azucena Uresti, de Radio Fórmula, Monreal sostuvo que respeta la postura de la dirigencia nacional y de la presidenta de la República, pero consideró que no se le puede descartar de manera anticipada únicamente por su apellido.
“Yo voy a respetar y la respeto, es una decisión incluso del partido, pero lo que yo he insistido es que no se puede descalificar a priori, me parece hasta una violencia política, porque imagínense, desaparecerme nada más por el hecho de apellidarme Monreal, me parece injusto”, expresó.
El senador señaló que esperará a que exista una determinación formal, por escrito, por parte de Morena antes de tomar una decisión sobre los pasos a seguir, y refirió que su aspiración no dependerá de una declaración.
Durante la conversación, Monreal cuestionó el alcance del acuerdo aprobado el año pasado por el Consejo Nacional de Morena, mediante el cual el partido estableció un decálogo de principios para evitar candidaturas que puedan interpretarse como nepotismo.
De acuerdo con el legislador, dicho acuerdo se trata de un lineamiento interno que forma parte de los principios éticos del partido, pero que, desde su perspectiva, no necesariamente constituye una prohibición absoluta.
“Es un lineamiento que se aprobó en el Consejo Nacional, pero en el sentido estricto del derecho es como una sugerencia”, sostuvo.
Asimismo, insistió en que el derecho constitucional de los ciudadanos a votar y ser votados debe prevalecer sobre cualquier disposición interna de carácter partidista, además de recordar que la reforma constitucional en materia de nepotismo electoral entrará en vigor hasta el año 2030.
“Más allá de cualquier lineamiento está la Constitución. La Constitución marca hasta el 2030, no en el 2027”, afirmó. Rechazando, además, que su eventual aspiración pueda considerarse un caso de nepotismo, al señalar que no existe imposición política por parte del actual gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, quien es su hermano.
“En mi caso no aplica, porque a mí no me impone el gobernador”, dijo, declarando, una vez más que él no es “el candidato” del gobernador.
El senador añadió que, en caso de recibir una notificación formal que le impida participar en el proceso interno de Morena, analizará la posibilidad de acudir a instancias jurisdiccionales para defender su derecho.
No obstante, insistió en que su postura no busca confrontar a la dirigencia nacional del partido ni generar un conflicto interno, sino que el “respeta la decisión del partido”
Finalmente, indicó que el tema se abordará durante el Consejo Nacional de Morena previsto para este fin de semana, donde se espera que el partido fije postura sobre la aplicación de los criterios contra el nepotismo rumbo a los procesos electorales de 2027.
“Voy a esperar a que se agote el procedimiento. Una vez que se agote, entonces valoraríamos qué hacer”, concluyó.




Tal parece que este senador Monreal, aun no entiende, y se rebela de manera indisciplinada a su partido, de que no es que David su hermano lo imponga, es que se trata de «familiares» de primera relación, es decir hermanos, hijos, sobrinos, abuelos, tios, madres, esposas. Porque si de apellidos se trata la familia mafiosa de los Monreal en el estado de Zacatecas, pululan en diferentes espacios tanto de la politica como del empresarial, de muy muy dudosa procedencia. Pero la ambición y el hambre de seguir ‘mamando’ dinero y puestos públicos no les llenan, siguen ahí como aves de rapiña.