Por unanimidad, la Legislatura del Estado de Zacatecas aprobó la minuta Proyecto de Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del artículo 123, apartado “A” de la Constitución Política para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales; diputados de oposición cuestionaron que no establezcan explícitamente dos días de descanso.
La reforma establece que la reducción de horas no implicará disminución de salario ni de prestaciones laborales y se fija un nuevo límite de 12 horas semanales de trabajo extraordinario, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias y hasta cuatro días por semana. También se prohíbe que menores de 18 años sean empleados en jornadas extraordinarias.
El diputado Óscar Novella calificó como histórica esta reforma, ya que el neoliberalismo vendió la idea de que los mexicanos debían ser más productivos y para ello prácticamente debían vivir en sus centros de trabajo.
Como consecuencia, dijo que “nos convertimos en uno de los países que más horas trabaja en el mundo, pero ese cansancio acumulado no se tradujo en riqueza para las mayorás, sino en desigualdad, estrés y abandono forzado de nuestras familias”, dijo.
Recordó que la jornada laboral de 8 horas se instauró hace más de 100 años, pero en ese periodo el capital creció, la tecnología avanzó, pero el derecho al descanso de quedó congelado, de manera que esta reforma representa a la Cuarta Transformación.
Novella precisó que esta reforma no será un salto al vacío, sino una transición ordenada y gradual, año tras año, hasta llegar a la semana de 440 horas de trabajo en el 2030, lo que significa que las empresas podrán adaptarse y modernizarse sin arriesgar su productividad.
Por su parte, la diputada Georgia Fernanda Miranda Herrera aseguró que este es un paso importante hacia un modelo laboral más humano y justo, por lo que la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales beneficiará a millones de trabajadores y sus familias.
Afirmó que el trabajo digno no solamente se mide con el salario, sino también con el tiempo que las personas pueden dedicar a su salud, su familia y su desarrollo personal, luego de que México ha sido uno de los países donde más horas se trabaja.
Asimismo, Carlos Peña Badillo comentó que el grupo parlamentario del PRI está a favor de esta reforma porque los trabajadores requieren mejores condiciones, “pero en tiempos de Morena siempre hay un “pero”, y en este caso se calendariza una reforma que no va a aplicar en este momento”.
Además, cuestionó que esta reforma no establece que haya dos días de descanso, sino que sigue el esquema de seis días de trabajo y uno de descanso, lo que demuestra que prevalece la simulación.
Ana María Romo Fonseca, diputada del Movimiento Ciudadano, afirmó que esta reforma será una promesa incompleta debido a que el modelo de seis días de trabajo y uno de descanso se concibió en otra época histórica, con otras condiciones económicas y sociales, por lo que “ha quedado rebasado por la realidad”.
Afirmó que la reducción de la jornada laboral debe plantear una jornada semanal de cinco días laborales y dos de descanso, por lo cual “esa interpretación política es una definición constitucional expresa”.
Hasta el cierre de esta edición, 10 Congresos estatales habían avalado la iniciativa que requiere de 17 para su declaratoria de constitucionalidad. La primera entidad en hacerlo fue Oaxaca, a la que se sumaron Zacatecas, Tabasco, Sonora, Puebla, Estado de México, Hidalgo, Veracruz, San Luis Potosí y Yucatán.



