Con el descenso de las temperaturas y la llegada de la temporada invernal, las autoridades de salud de Zacatecas han activado la Campaña de Vacunación 2025–2026, con el objetivo de proteger a la población frente a las enfermedades respiratorias más frecuentes y potencialmente graves, como la influenza estacional, COVID-19 y neumococo.
Desde el 13 de octubre de 2025 y hasta el 31 de marzo de 2026, la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) y otras instituciones públicas han dispuesto biológicos suficientes para alcanzar a la población vulnerable en toda la entidad, incluyendo comunidades rurales y urbanas.
Para esta temporada se cuentan con 508 mil 855 dosis de vacuna contra influenza, 138 mil 370 contra COVID-19 y 76 mil 579 contra neumococo, disponibles de forma gratuita. Las autoridades han enfatizado que la vacuna es la herramienta más eficaz para evitar complicaciones graves, hospitalizaciones y, en último término, salvar vidas.
En Zacatecas, la importancia de la vacunación en población vulnerable adquiere una nueva dimensión debido a su altitud promedio superior a los 2 mil 400 metros, las temperaturas nocturnas extremas en amplias zonas del territorio y la elevada prevalencia de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y obesidad.
La campaña de vacunación está enfocada en quienes tienen mayor riesgo de desarrollar cuadros severos de enfermedad durante el invierno: niñas y niños de 6 a 59 meses, adultos mayores de 60 años, personas embarazadas, personal de salud y personas con comorbilidades.
Estos grupos son más vulnerables porque sus sistemas inmunitarios —o condiciones de salud preexistentes— pueden dificultar la respuesta adecuada frente a virus respiratorios, incrementando el riesgo de complicaciones graves, neumonía y hospitalización.
La vacunación se extiende hasta marzo, periodo en el que históricamente se concentra la mayor carga de enfermedad respiratoria.
Cada persona vacunada reduce la cadena de transmisión en su entorno familiar y comunitario, además de liberar recursos, camas y personal para otras urgencias, recuerdan las autoridades sanitarias.
Los especialistas subrayan que el frío favorece la permanencia en espacios cerrados y poco ventilados, donde los virus se transmiten con mayor facilidad.
La combinación de ventilación intermitente, higiene de manos y atención temprana de síntomas puede marcar la diferencia entre un cuadro leve y una hospitalización. En niños pequeños, los cambios bruscos de temperatura y la exposición a humo de leña en comunidades rurales siguen siendo factores que agravan infecciones respiratorias.



