El fiscal del estado Cristian Paul Camacho Osnaya informó los avances en la investigación sobre las denuncias presentadas por padres de familia de alumnas de la Escuela Secundaria Técnica número 1, quienes señalaron a estudiantes del mismo plantel por presuntos actos que afectaron la integridad de sus hijas.
De acuerdo con el fiscal, el pasado 7 de noviembre se inició la investigación derivada de una denuncia colectiva. Hasta el momento, se han recepcionado 46 denuncias por parte de padres y madres de familia que aseguran que sus hijas fueron agraviadas.
Explicó que, como parte de las diligencias, se detectó la posible existencia de una página o enlace en internet relacionado con el caso, aunque hasta la fecha no se ha localizado ni se ha obtenido material gráfico o audiovisual que confirme su operación. “No ha sido posible localizarla dentro de este medio cibernético, tampoco se ha recabado alguna imagen o video”, puntualizó.
Ante esta situación, la unidad de análisis cibernético inició un rastreo digital y solicitó apoyo a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, por medio de su área especializada en delitos informáticos.
El fiscal detalló que existe un señalamiento directo contra un adolescente de 14 años de edad, y subrayó que el sistema penal mexicano establece procedimientos específicos para personas menores de edad. “Se sigue una investigación de manera oficiosa por un delito en contra de la intimidad sexual. En caso de acreditarse, más que llevarlo ante un tribunal, se priorizará su reintegración a la sociedad”, expresó.
Respecto a la situación del plantel, mencionó que la Secretaría de Educación, junto con el sindicato y los padres de familia, acordaron de manera consensuada separar temporalmente al director y a los trabajadores sociales, sin que ello represente una sanción formal. “Se hizo para evitar un conflicto mayor entre padres, estudiantes y docentes”, precisó.
Asimismo, advirtió que podría iniciarse una investigación administrativa o penal si se comprueba alguna omisión o encubrimiento. Ante versiones de que el director y personal de la escuela borraron evidencias en video, señaló que este aspecto también será revisado. “Todo en la red deja un rastro; es imposible borrar completamente. De acreditarse, habrá responsabilidades administrativas o penales”, aseguró.



