La Gualdra 685 / Libros / Gestión Cultural
[Sobre el libro Gestión Cultural Comunitaria, de José Antonio Mac Gregor]
Por Daniel Escoto Villalobos
“¿Cómo amaneció su corazón?”, preguntaba Pablito, un pequeño niño de escasos seis años en la sierra de Puebla, recibiendo por respuesta de su maestro un terrible veredicto que intentaba (consciente o inconscientemente) borrar de tajo toda la riqueza de nuestro tan variado patrimonio cultural. “¡Aquí no vienes a hablar como indio! ¡Aquí vienes a hablar el castellano y a ser como un buen mexicano!”, palabras más, palabras menos, lo dicho fue devastador -de acuerdo con acuerdo con nuestro querido maestro José Antonio Mac Gregor- y sigue siéndolo por todo lo que vivimos a diario, y nos obliga a reflexionar el cómo se da esta negación de la riqueza cultural de nuestros pueblos en una especie de gentrificación anunciada y vivida día con día a la vuelta de la esquina.
Me pregunto una y otra vez ¿qué nos ha hecho pensar que tenemos el derecho de negar las raíces de cualquier otra cultura que no sea la nuestra? ¿Por qué considerar inferior aquello que no es como lo nuestro? A profundidad ese conflicto ha crecido en todas las culturas y mucho más en las hegemónicas del orbe y es gracias a ello que hoy las guerras, los desplazamientos forzados y las desapariciones de personas han crecido muchísimo en nuestro país y en muchos lugares del mundo.
Pero retomemos el hilo de lo que nos tiene hoy aquí, la presentación de un libro que, mirándolo bien, resulta revolucionario en estos momentos en que los conflictos estallan por doquier. Este texto es revolucionario porque se inconforma con los dogmatismos que se tejen alrededor de la y las culturas. Revolucionario porque admite que vivimos en un país en el que la multiculturalidad no debiese ser juzgada por nadie. Además, es revolucionario porque apela al recuerdo de lo que implica la capacitación de un sector que es poco valorado por las autoridades y cuyo crecimiento podría detonar de forma extraordinaria la economía si sólo recibiera un porcentaje adecuado del presupuesto para su verdadero desarrollo.
El leer este libro de nuestro querido Mac hizo que me remontara a los tiempos de aquel inolvidable Diplomado en Gestión Cultural, único en su caso como itinerante y en dos niveles, diplomado que nos tocó vivir a un grupo de afortunados zacatecanos que accedimos sin saberlo a abrevar en las fuentes de su sabiduría y de la de un grupo de connotados maestros que realizaron la fantástica labor de sembrar la semilla del desarrollo cultural en nuestro país, misma que se convertiría sin duda en la génesis de las nacientes carreras en gestión que hoy día se ofrecen en muchas universidades mexicanas; entre ellas estuvo la Universidad Autónoma de Zacatecas, en donde por dos generaciones egresaron licenciados en Desarrollo Cultural, gestión que tuve el honor de liderar ante el rector Rogelio Cárdenas Hernández (+) y que concretó en su momento la maestra Patricia Vázquez Sosa con un equipo sólido de estructuración curricular. Por cierto, lamentamos que hace unas semanas nos haya dejado uno de los maestros que en su momento coordinó dicho esfuerzo de la licenciatura, me refiero a Luis Humberto Hernández Monreal (QEPD).
Adicionalmente, en este siempre aleccionador texto he podido leer a varios de mis maestros de aquellos diplomados, lo que me hace sentir afortunado una vez más de haber tenido esas maravillosas experiencias.

Nos dice el propio maestro Mac Gregor que su texto Gestión cultural comunitaria “no pretende ser un simple manual de herramientas técnicas. Más bien, busca ofrecer reflexiones, análisis y propuestas, que el gestor cultural podrá poner a prueba en su propia práctica y contrastar con la realidad de su entorno. Porque la gestión cultural ha demostrado cada vez más, su capacidad de incidir en las políticas públicas del Estado y de sus instituciones” (1). Lo anterior se corrobora con toda una etapa de profesionalización que inició con el siglo y que hoy tiene frutos evidentes en varias ciudades de nuestro país.
Muy bien lo describe la incansable Cissi Montilla, quien trabajó con Mac desde 1998, a su llegada; ella dice, de acertada manera, que “no imagino la gestión cultural en México sin pensar en todo lo que promovió (refiriéndose a José Antonio Mac Gregor) desde el CONACULTA a partir de su nombramiento como director de capacitación cultural. Su labor marcó un parteaguas…”(2), y nosotros pudimos ser testigos de una parte de esa gran labor en nuestro propio crecimiento y desarrollo con dicha capacitación. Mi posterior ingreso al posgrado en Políticas Culturales y Gestión Cultural con la UAM Iztapalapa, en 2004, tuvo que ver con esa necesidad que sentí al momento de involucrarme con procesos de gestión y administración en la UAZ desde el año 1997 por invitación del maestro Alfonso Vázquez Sosa.

Esto también marcó una diferencia en mi trabajo como músico al generar, en 2018, un texto propio relacionado con la gestión de conciertos en Zacatecas y México, e incluso con varios de los proyectos que en ciertos momentos he podido impulsar para beneficio de las agrupaciones musicales e instituciones con las que he compartido vida y transcurso.
Por eso y más celebro la presentación de esta breve memoria histórica del desarrollo cultural en México y también que sea mi maestro quien lo escribe, ya que nadie mejor que él podría haber respondido asertivamente a Pablito ante su pregunta de “Panoltzino quentemuestica”, con un “Cualete cuatzin”.
*Texto leído el 30 de agosto de 2025 en la Petroteca del ex templo de San Agustín, durante la presentación del libro Gestión cultural comunitaria (Helvética, 2025), de José Antonio Mac Gregor, en la FENALIZ.
(1) Mac Gregor, J. (2025) Gestión cultural comunitaria. México: Helvética.
(2) Ídem
https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_685



