En declaraciones para los medios, el gobernador David Monreal Ávila anunció que en el último tercio de su administración se realizarán ajustes en áreas como el Instituto de la Defensoría Pública y algunas subsecretarías. Resaltó la importancia de la Presa Milpillas, a la que calificó como el proyecto más ambicioso del siglo, por lo que llamó a abrir un debate social amplio. Asimismo, rechazó prácticas clientelares en torno al proyecto y exhortó a no condicionar programas sociales que ya son derechos constitucionales.
Monreal Ávila, informó que durante esta semana su administración avanza en la cobertura de espacios institucionales que han quedado vacantes por nuevas responsabilidades o para fortalecer la función. Por ello, en el último tercio de su gobierno se prevén cambios, entre ellos en el Instituto de la Defensoría Pública y en algunas subsecretarías.
Por otro lado, el mandatario señaló que su gestión se encuentra en un momento favorable, pues se ha logrado consolidar el tema de seguridad, avanzar en el desarrollo de infraestructura y además se prevé un buen cierre de año agrícola. “Yo espero que se cierre como ha empezado, con un buen año de cosecha”, expresó.
Relató que en sus recorridos por los municipios, realizados en helicóptero para aprovechar el tiempo, constató la generosidad del temporal de lluvias que dejó presas, represas y bordos llenos en distintas regiones. Incluso, indicó, se tuvo que desaguar en algunas zonas ante la abundancia de agua. “Hacía años que no llovía tan bien y de manera tan ordenada, porque nos permitió sembrar y cumplir con las labores del campo”, afirmó.
En este contexto, destacó que, si ya estuviera en operación la Presa Milpillas, el beneficio para Zacatecas sería aún mayor. Calificó este proyecto como “el más ambicioso y noble del siglo”, al asegurar que garantizaría el abasto de agua para un millón de habitantes durante los próximos 50 años, además de enriquecer los mantos acuíferos y contribuir al medio ambiente.
Respecto a las dificultades para concretar la obra, Monreal Ávila consideró que no se trata de un impedimento estrictamente técnico, político o social, sino de una combinación de factores, principalmente la falta de información. En ese sentido, propuso abrir un “gran debate social” con la participación de especialistas, académicos, economistas, sociólogos, así como de la propia ciudadanía.
“Lo que necesitamos es que las mayorías opinen. Quizá la consulta ya no sea necesaria, porque estoy 100% seguro de que el proyecto tendría un respaldo abrumador. Pero lo correcto sería abrir foros de información, mesas de debate y espacios de participación social… que quede lo suficientemente discutido”, recalcó.
Sobre la reciente manifestación de grupos opositores, el gobernador sostuvo que toda expresión es válida en una democracia, aunque llamó a la racionalidad y a privilegiar el interés de las mayorías.
“Lo que determinen las mayorías debe prevalecer, como ocurre en cualquier sociedad progresista del mundo. Por eso insisto en la necesidad de abrir un gran debate social, para que la gente participe y exprese su opinión. Si no lo hacen, a lo mejor no hay interés” agregó.
Finalmente, en relación con un video difundido en el que el presidente de Jiménez del Teul denuncia que se está condicionando apoyos sociales al municipio a cambio de respaldar el proyecto, el mandatario desestimó las prácticas clientelares y pidió no utilizar las necesidades de la gente con fines políticos.
“No hay necesidad de hacer eso. Recomiendo al alcalde que no se preste ni que lastime a la población. La justicia social debe prevalecer. Afortunadamente, hoy muchos de los programas sociales son ya derechos constitucionales. ¿Cómo se puede condicionar la pensión de un adulto mayor, la beca de un estudiante o el acceso a un programa alimentario, si la ley los reconoce como un derecho? Ese tipo de prácticas deben evitarse”, cuestionó.



