Integrantes del Frente Social por la Soberanía Popular (FSSP) que se pronunciaron en contra de la construcción de la presa Milpillas, exhortaron a la presidencia de la República y al Gobierno del Estado que respeten la voluntad y decisiones de las comunidades y ejidatarios de la región, así como implementar otras alternativas para recuperar los mantos acuíferos.
José Santos Cervantes leyó el pronunciamiento de la organización en la que recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum, en una visita a Zacatecas, expresó que la presa no se llevaría a cabo a la fuerza y sin consenso con los ejidatarios, de forma que convocó a respetar ese compromiso.
Además, calificó como lamentable que los gobiernos estatal y municipal estén tratando de intimidar y dividir a los ejidatarios y pobladores de las comunidades que en todo caso serían afectadas por este proyecto.
Expuso que el 49 por ciento del financiamiento será del Fondo Nacional de Infraestructura y el 51 por ciento de una asociación público-privada que tendrá una concesión de 25 años para recuperar su inversión y generar una ganancia.
“Es decir, la presa Milpillas promete aumentar el costo del agua para los habitantes del corredor Fresnillo-Zacatecas-Guadalupe, al mismo tiempo que promete generar ganancias extraordinarias para la empresa privada que obtendrá el contrato para construir y operar el acueducto, junto con el Gobierno de Zacatecas”, expresó.
Santos Cervantes indicó que eso no se ha dicho públicamente y solo afirman que el complejo se construirá únicamente para satisfacer el consumo humano de agua potable, lo que muestra que el proyecto está plagado de corrupción, facturas falsas por trabajos no realizados, compra de terrenos aledaños a donde se construirá la presa por funcionarios públicos del Gobierno del Estado, compra adelantada de cerca de cinco mil toneladas de cemento y dos mil toneladas de varilla que nunca se entregaron por parte del proveedor y ahora, con el nuevo Gobierno federal, la Conagua está reclamando.
Además, afirmó que es mentira que el proyecto Milpillas represente una posibilidad de solución al problema del abatimiento de los mantos subterráneos como se quiere hacer creer, ya que el académico Darcy Tetreault, con base en datos oficiales de la Conagua, identificó que los cinco acuíferos que actualmente abastecen a la población urbana y a las actividades agrícolas e industriales en la región centro del estado están sobreexplotados en una tasa de 261.3 metros cúbicos al año, mientras que la presa promete transferir a esta región cuando mucho 41 metros cúbicos de agua, dejando un déficit de 220.3 metros cúbicos.
Comentó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador ya había cancelado este proyecto a solicitud de los ejidatarios afectados; sin embargo, fue revivido por Saúl Monreal en la campaña electoral de Claudia Sheinbaum cuando le dijo que la presa Milpillas era una de las demandas más sentidas de los zacatecanos.
De acuerdo con el pronunciamiento leído por Santos Cervantes, “el error de la entonces candidata presidencial fue comprometerse a construirla sin conocimiento de causa. Es por ello que está contemplada como un compromiso dentro del Plan Nacional Hídrico”.
Señaló que hay otras alternativas para la recarga de los mantos acuíferos, como por ejemplo la tecnificación del riego agrícola, porque es aquí donde se desperdicia hasta en un 60 por ciento del agua debido a que se sigue regando con “agua rodada”, o por gravedad.
Señaló entonces que se requiere hacer cambios radicales para el buen manejo del agua en general, y del agua potable en particular, tanto en el ámbito de competencia de la Conagua, como de la Jiapaz; pero sobre todo eliminar la enorme corrupción que priva en este organismo público.



