■ La Reforma Educativa plantea instaurar formalmente ese esquema de financiamiento, asegura
Efrén González Reyes, integrante del comité seccional del Movimiento Democrático del Magisterio Zacatecano (MDMZ), informó que en las pequeñas comunidades del estado, los padres de familia aportan entre 10 mil y 30 mil pesos a las escuelas cada año por varios conceptos, pero en los planteles urbanos la cantidad se eleva a cifras exorbitantes, evidenciando la falsedad en el discurso oficial sobre la gratuidad.
Incluso, dijo que en algunas escuelas de la capital del estado se exige el pago de mil pesos por cada padre de familia. Es decir, al haber más de 200 padres en esos centros escolares, la recaudación es muy alta.
“Entonces los padres están conscientes que la gratuidad no es como la dicen y sólo es un término que tienen escrito en la Constitución y en las leyes, pero en los hechos no existe. Por eso ellos también están hartos de este gobierno mentiroso”, expresó.
Según explicó, al inicio de cada ciclo escolar las asociaciones de padres de familia controladas por la Secretaría de Educación, los directores y otros funcionarios, acuerdan el pago de esas cuotas escolares con el argumento de que es voluntario.
González Reyes aseguró entonces que la Reforma Educativa plantea, además de atentar contra los derechos laborales de los trabajadores, instaurar formalmente ese esquema de financiamiento de los padres de familia hacia los planteles escolares.
Es decir, la reforma afecta al magisterio y a la sociedad en su conjunto, motivo por el cual manifestó la necesidad de impulsar una nueva Ley Estatal de Educación mediante la cual se garanticen esos preceptos que deben caracterizar al sistema educativo.
Además, con la reforma “no habrá calidad ni un desarrollo pleno en las facultades de los niños porque el maestro va a estar preocupado por mantener su trabajo. Es decir, la educación va a pasar a un segundo término”.
Sobre la supuesta garantía de permanencia para los maestros que ya están en servicio, expuso que la reforma señala que los docentes que no aprueben las evaluaciones serán readscritos, lo que implica que el docente sea movido a otro espacio laboral.
Entonces, González Reyes reiteró que la Ley del Servicio Profesional Docente establece que se dará por terminado el efecto del nombramiento de aquellos que no aprueben la evaluación sin responsabilidad para la autoridad educativa, lo cual es omitido en el discurso oficial.



