San Petersburgo. El presidente estadunidense, Barack Obama, declaró este viernes en San Petersburgo que entiende las «preocupaciones» de Brasil y México sobre las acusaciones de espionaje de los servicios secretos de su país y que las toma «muy en serio».
«Tomo estas acusaciones muy en serio», dijo Obama en una conferencia de prensa, antes de asegurar que «entiende las preocupaciones» de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y del mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto quienes le han pedido explicaciones.
En tanto, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó el viernes que su homólogo estadunidense, Barack Obama, se comprometió a dar una respuesta antes del miércoles sobre las denuncias de espionaje en el gigante sudamericano, según un comunicado publicado en el blog de la Presidencia.
«Según Dilma, Obama asumió responsabilidad directa y personal por la investigación de las denuncias de espionaje», precisó el comunicado.
Las declaraciones de Rousseff fueron dadas en una conferencia de prensa tras el fin de la cumbre del G20 en San Petersburgo.
El canciller brasileño Luiz Alberto Figueiredo se reunirá el miércoles próximo con la consejera de Seguridad Nacional estadunidense, Susan Rice, para dialogar sobre el asunto, informó la Presidencia.
El encuentro tendrá lugar en Estados Unidos, probablemente en Nueva York, informó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Rousseff también indicó que propondrá una nueva gobernanza contra la invasión de privacidad durante la Asamblea General de la ONU el 24 de setiembre en Nueva York, según la Presidencia.
Obama y Rousseff se reunieron en la noche del jueves al margen de la cumbre del G20 para dialogar sobre las denuncias de que las comunicaciones de la presidente brasileña, de varios de sus asesores y de millones de ciudadanos brasileños han sido espiadas por Estados Unidos, lo que ha tensado las relaciones bilaterales.



