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Dicta conferencia ganador del Ig Nobel por crear diamantes a partir del tequila

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Por: REDACCIÓN •

■ Javier Morales se presenta en el Museo Universitario de Ciencias

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El Museo Universitario de Ciencias continúa con su programa conmemorativo de sus 30 años de creación, por ello entregó reconocimientos a los ganadores de los concursos sobre Curiosidad Científica Antonio Villareal Alvarez, de Creatividad Angel Ruiseco y de Investigación José Arbol y Bonilla, seguido de la conferencia ¡Trágate esta Paracelso!: cómo hacer diamantes con tequila, a cargo del doctor Javier Morales Castillo, ganador del Ig Nobel en Química 2009, y procedente de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

El evento estuvo presidido por Armando Silva Cháirez, Rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas; Bertha Michelle, responsable del Museo de Ciencias, y Javier Morales Castillo, conferencista invitado.

El Rector reconoció la trayectoria del museo de ciencias en su función de divulgador de la ciencia y formador de nuevos talentos, además de ser líder en el fomento de la cultura científica.

Recordó que cuando abrió sus puertas en la plazuela Miguel Auza un 11 de octubre de 1983, no muchos hubiesen podido imaginar hasta dónde llegaría este esfuerzo.

Las actividades del museo, señaló, han llegado a cientos de miles de personas, y miembros del Museo de Ciencias nos han representado en más de la mitad de los municipios del estado, en 22 estados de la República y en cuatro continentes.

Al continuar con la conferencia y al presentar a Javier Morales Castillo, se mencionó que es Doctor en Química por la Universidad Autónoma de Nuevo León, que actualmente se desempeña como docente-investigador de tiempo completo en esa institución, fungiendo además como enlace entre la universidad y las empresas, y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1.

Con esta investigación el primero de octubre de 2009 recibió el Ig Nobel en Química por parte de la Universidad de Harvard, galardones que son una afortunada parodia de los Nobel que premia investigaciones que “primero te hacen reír y luego te hacen pensar”. Se trata de investigaciones serias (aunque no lo parezcan), que se publicaron en revistas científicas de prestigio.

Al iniciar su tema“¡Trágate esta Paracelso!: cómo hacer diamantes con tequila”, Morales inició comentando que este proyecto para generar películas de diamante a partir del tequila fue desarrollado conjuntamente con Víctor Castaño Meneses, catedrático e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y SIN Nivel 3, y con Luis Miguel Apátiga, esto fue con una técnica que no se había utilizado para tal efecto -esa técnica dijo- es depósito de vapores químicos mediante la inyección pulsada de líquido. Sabíamos que esta bebida nos ha hecho famosos en el mundo entero, pero no sabíamos cuánto.

La investigación se llevó a cabo en el laboratorio de películas delgadas del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada CFATA de la UNAM, ubicado en Juriquilla Querétaro. Javier Morales y sus colegas primero obtuvieron estructuras de diamante a partir de soluciones como la acetona, el etanol y el metano, compuestos que contienen átomos de carbono y de hidrógeno. Encontraron que al diluir en agua el etanol (o alcohol etílico, principal componente de las bebidas alcohólicas) para formar un compuesto de 40 por ciento de etanol y 60 por ciento de agua se obtienen películas de diamante de buena calidad. Esta proporción era muy similar a la del tequila y se preguntaban, dijo, si se podría usar esta bebida como precursor de los diamantes.

Una mañana, recordó, de camino a su laboratorio compró una anforita de tequila blanco barato e inicio las pruebas. Temía que las otras sustancias presentes en el tequila contaminaran el proceso, pero no fue así.

“Los resultados fueron sorprendentes: al igual que con la mezcla de etanol y agua, obtuvimos diamantes de forma casi esférica y tamaño nanométrico. No cabe duda, el tequila tiene la proporción exacta de átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno para formar diamantes”, expuso Morales.

Entonces con ayuda de un equipo de físicos de la Universidad de Vilna, Lituania, Morales y sus compañeros investigadores diseñaron un aparato llamado MOCVD (siglas en inglés de Deposición Química de Vapor Metalorgánico). El tequila se calienta a 280 grados centígrados para transformarlo en gas. Después pasa a una cámara de reacción a 800 grados centígrados para romper la estructura molecular de sus componentes.
Finalmente los átomos de carbono se depositan unos encima de otros, sobre una base de acero inoxidable, formando una delgadísima capa con la estructura del diamante.

Por ser el diamante una de las sustancias más duras y resistentes, este hallazgo puede tener muchas aplicaciones por ejemplo, como sustituto del silicio en los chips de las computadoras o para recubrir herramientas de corte.

Finalmente informó que en la actualidad estudian el fenómeno de luminiscencia en diamantes, analizando sus propiedades a través de diversos modelos matemáticos, y que éste puede ser utilizado para la elaboración de sensores de radiación.

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