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■ Promueve na relación más consciente con el ejercicio y la alimentación

Fabiola Troncoso: nutrición al servicio de la comunidad

■ El servicio comunitario le permitió llevar la orientación nutricional fuera del aula y del consultorio

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Por: ALEJANDRA CABRAL •

En un país donde el 81 por ciento de la población vive con sobrepeso u obesidad, para Fabiola Viridiana Troncoso Ortiz, nutrióloga zacatecana de 29 años de edad, impulsar la actividad física y generar interés por alimentos frescos y saludables se ha convertido en una tarea asumida desde frentes como el servicio comunitario, el trabajo con poblaciones escolares y el entrenamiento en espacios deportivos.

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Con un diagnóstico de acalasia esofágica a los 15 años, Viridiana Troncoso comenzó a buscar soluciones para poder alimentarse mejor y reducir las molestias frente a un padecimiento que dificulta la ingesta de alimentos sólidos. 

Hija de comerciantes del Mercado de Abastos, la joven siempre estuvo cercana a las variadas frutas y verduras disponibles en tianguis zacatecanos. Su primer encuentro con el plato del buen comer en la adolescencia sumado a una predilección por la gastronomía y el interés por las ciencias de la salud, la llevaron a estudiar la Licenciatura en Nutrición en la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ).

Durante su formación académica, comprendió que, más allá de entregar dietas, la nutrición consiste en incidir en la forma en que las personas se relacionan con su cuerpo y en asumir una postura sensible y humanista, centrada en la persona y no solo en el paciente. Esta visión, explica, fue influenciada por formadoras como la maestra Rosalba Medina Larios.

Hija de comerciantes
del Mercado de Abastos,
la joven siempre estuvo
cercana a las variadas
frutas y verduras
disponibles en
tianguis zacatecanos.

El proyecto de las Brigadas de Activación Social (BAS), que involucró a estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) en acciones de servicio comunitario en las colonias Gavilanes, Pirules, Ex Hacienda de Bernárdez y Camilo Torres a partir de 2018, representó para Viridiana Troncoso una oportunidad para llevar la orientación nutricional fuera del aula y del consultorio, y ponerla en contacto directo con la vida cotidiana de las familias.

En esos espacios trabajó con personas adultas mayores, jóvenes, niñas y niños, ofreciendo información clara sobre alimentación, preparando platillos sencillos con ingredientes accesibles y promoviendo la activación física sin recurrir a discursos punitivos. 

Fue ahí donde pudo constatar de primera mano la amplia disposición de muchas madres de familia por aprender nuevas formas de alimentar a sus hijas e hijos, incluso en entornos donde los productos ultraprocesados, con exceso de carbohidratos, son omnipresentes. 

Alrededor del 80% de
sus pacientes son mujeres,
en su mayoría jóvenes de
entre 18 y 30 años, que
llegan no solo por
motivos estéticos, sino
a partir de diagnósticos
médicos.

Ver a bebés en brazos probar por primera vez una ensalada de fresas, a vecinos disfrutar un smoothie de mango sin exceso de dulzor, a niñas y niños de primaria descubrir el movimiento de su cuerpo a través del juego, en lugar de permanecer frente a las pantallas, le permitió dimensionar el impacto que puede tener la labor del especialista en nutrición en la comunidad.

Ya en la práctica privada, explica que alrededor del 80 por ciento de sus pacientes son mujeres, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 30 años, que llegan no solo por motivos estéticos, sino a partir de diagnósticos médicos como síndrome de ovario poliquístico, resistencia a la insulina o diabetes. 

En muchos casos, señala, la consulta ocurre tras la recomendación de otros profesionales de la salud, y la principal demanda es recuperar energía, disminuir el cansancio persistente y mejorar su bienestar general, más que una pérdida de peso inmediata.

Entre los casos que recuerda, menciona el de una mujer joven con síndrome de ovario poliquístico que llegó a consulta tras un periodo prolongado de cansancio, aumento de peso y dificultades para embarazarse. A partir de un proceso de alimentación balanceada, seguimiento constante y ajustes graduales, la paciente logró estabilizar su estado de salud y posteriormente cursó un embarazo. Para Troncoso Ortiz, el caso ilustra la importancia de acompañamientos sostenidos y personalizados, alejados de soluciones inmediatas.

Expresa preocupación
por la prescripción
de dietas y suplementación
por parte de personas sin
formación en nutrición, así
como por el consumo habitual
de bebidas energéticas entre
adolescentes.

De manera paralela, su trabajo en gimnasios y espacios deportivos le ha permitido identificar una problemática creciente vinculada a la influencia de redes sociales en jóvenes y adolescentes, principalmente entre los 16 y 25 años. Advierte que es cada vez más común el consumo de suplementos sin asesoramiento profesional, en especial preentrenos y bebidas energéticas, utilizados sin conocer su composición ni los posibles efectos en el organismo. El riesgo, señala, se incrementa cuando existen padecimientos cardiovasculares, ya que estas sustancias pueden provocar taquicardias u otras complicaciones.

También expresa preocupación por la prescripción de dietas y suplementación por parte de personas sin formación en nutrición, así como por el consumo habitual de bebidas energéticas entre adolescentes, incluso en contextos escolares, sin una regulación estricta para menores de edad.

Frente a ello, su trabajo en el gimnasio TronAthletic Bernárdez se centra en promover una relación más consciente con el ejercicio y la alimentación, enfatizando procesos graduales y personalizados por encima de tendencias o promesas rápidas difundidas en redes sociales. En paralelo, comparte información general sobre hábitos y orientación alimentaria a través de su perfil de Instagram @viri_vida_sana, como una vía complementaria de divulgación.

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