Washington. El comandante Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, se reunió ayer con mandos militares cubanos en la base naval de Guantánamo, en Cuba, una acción que, de acuerdo con las autoridades de la isla, fue de “mutuo acuerdo”.
El Comando Sur informó mediante un comunicado que Donovan se reunió con el general Roberto Legrá Sotolongo, primer viceministro del Estado Mayor, y otros altos mandos militares cubanos en el perímetro de la base naval de la bahía de Guantánamo, en Cuba, para un breve intercambio sobre asuntos de seguridad operacional”.
La publicación detalló que durante su visita Donovan “dirigió una evaluación de seguridad del perímetro de la base naval y conversó con los oficiales de la base sobre la protección de la fuerza, la seguridad de los militares y sus familias, y la preparación operacional”.
“La base naval de la bahía de Guantánamo es un centro operacional y logístico vital que apoya los esfuerzos militares estadunidenses para contrarrestar las amenazas que socavan la seguridad, la estabilidad y la democracia en nuestro hemisferio”, concluyó el anuncio.
Horas después, el ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba confirmó la reunión con los mandos militares estadunidenses y aseguró que se trató de un evento de “mutuo acuerdo”.
“La reunión fue valorada positivamente. Se trataron temas de interés para ambas partes y se acordó mantener la comunicación entre los comandos”, informó el mando castrense en su cuenta de X.
La visita del jefe militar a la nación caribeña es la primera que se recuerda en los últimos tiempos de un comandante del Comando Sur, y se da en un contexto de preocupación en Cuba por un posible ataque militar estadunidense, en medio de las constantes amenazas del presidente Donald Trump y el recrudecimiento del bloqueo contra la isla. También sigue a una visita poco habitual, a principios de mayo, del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), John Ratcliffe, a La Habana.
El jefe de la Casa Blanca ha citado con frecuencia a Cuba entre los objetivos de política exterior de su actual administración e insinuó que “será la siguiente” una vez que termine la guerra contra Irán.
El Pentágono anunció ayer que una nueva unidad de mil 300 marineros e infantes reemplazaría a la 22 unidad expedicionaria de la Infantería, desplegada en la región el verano pasado. El ejército estadunidense cuenta con varios buques de la Armada –incluido al menos un buque de asalto anfibio– en el Caribe, una fuerza mucho menor que la que estaba presente en el momento de la incursión en la que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, fue secuestrado junto a su esposa Cilia Flores.
Las relaciones entre La Habana y Washington se han deteriorado desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, después de que impuso un bloqueo petrolero de facto contra la isla, decretó nuevas sanciones contra empresas y dirigentes cubanos e imputó recientemente al ex presidente Raúl Castro en una causa por hechos que se remontan a 1996.



