Docentes de la escuela secundaria Pedro Ruiz González, en la capital del estado, reanudaron la toma de sus instalaciones para exigir la destitución del subdirector José Luís Martínez Barragán, a quien señalan como responsable de acciones de acoso y hostigamiento laboral.
Según denunciaron, los casos de hostigamiento se refieren a “la forma en cómo nos trata y cómo nos habla, y entonces los compañeros no se sienten en un lugar seguro y están con demasiada tensión y estrés”.
Señalaron que el acoso laboral se ejerce contra docentes y trabajadores administrativos, por lo que firmaron un oficio dirigido a las autoridades en donde solicitan su remoción debido a que la situación ya es insostenible.
Asimismo, docentes de la secundaria Bicentenario también tomaron su plantel para exigir que no se envíe a este subdirector, ya que tiene antecedentes de conflictos en otras escuelas donde han trabajado.
Sin embargo, Martínez Barragán desmintió las acusaciones y aseguró que solamente ha realizado su labor de llamar la atención a quienes incurran en algún incumplimiento, desde impuntualidad hasta otras situaciones como salir a desayunar a su casa en horario laboral.
Mencionó que esa escuela no tuvo directivos durante un tiempo y entonces docentes y trabajadores estaban acostumbrados a realizar ciertas irregularidades que no debería haber, por ejemplo, que salen a desayunar a sus casas, el hecho de que en Trabajo Social no cuentan con expedientes o la falta de seguimiento de la prefectura a la asistencia o falta de los alumnos.
Aunque mejoró el funcionamiento del plantel, dijo que eso ha generado disgusto en algunos docentes y a esa llamada de atención le han llamado hostigamiento, pero reiteró que ello es falso al grado de que no existe ninguna queja formal en su contra.
Martínez Barragán expuso que los inconformes solamente argumentan que tiene antecedentes de acoso laboral en una secundaria en Fresnillo, pero “ese asunto se resolvió a mi favor, es decir, alguien me acusó y yo probé que no hubo nada y se me reinstaló”.
También acusó a los docentes paristas de recurrir a falsedades en torno a un programa que implementó para llevar grupos de alumnos a practicar natación y así fomentar el deporte, pero lo han querido utilizar para darle una connotación inmoral y así manipular a los padres de familia.
Insistió en que “nada es cierto y usan estas artimañas para manipular a los padres y agravar este asunto, solo se les llama la atención porque no cumplen y hay muchas irregularidades que la autoridad debe atender”.



