Mineros vivió su Waterloo en la jornada 13, una derrota dolorosa desde cualquier punto de vista. Al final vapuleado de manera clara y contundente al son de un gol a favor por cuatro en contra, lo que se puede considerar como una masacre en terreno propio y vuelta a la realidad.
Una mala noche del portero zacatecano y además desvestida la zona defensiva que no supo por dónde les llovió sobre mojado. Un auténtico valde de agua fría para las aspiraciones, dado que la caída fue en terreno propio, ante la afición que quería tener un mejor resultado.
La cosa comenzó bien, al iniciar ganando con un buen tanto de José Ávila que dio esperanza al minuto 19 al irse al frente el conjunto Vino Tinto. Poco duró el gusto pues 14 minutos después el marcador se emparejó a un tanto.
A partir de ahí, los Potros de Hierro se apoderaron del partido y manejaron a su antojo el transito del balón. Cinco minutos después ante un lamentable error del portero local, Potros lo supo aprovechar y tomó ventaja en el marcador dos goles por uno.
Para acrecentar más la ventaja, los azul y grana convirtieron el tercer tanto, ante una defensiva devastada en la incertidumbre, consiguiendo el tercer gol del partido para el visitante. Lo que dio rumbo definitivo a la caída en casa de los Mineros.
Para la segunda parte, los de casa realizaron ajustes, pero desafortunadamente no pudieron revertir un manejo del encuentro completamente por la visita incluso al minuto 78 consiguieron la cuarta anotación que dio rumbo definitivo al resultado. Sin duda una e las derrotas más dolorosas en terreno propio.
Por fortuna en la clasificación no afectó gran cosa, pero sí se vio desnudado el funcionamiento defensivo del equipo. Siendo muy notoria la ausencia de Villacorta que sin duda es el hombre que pone orden en la zona defensiva.
En fin, una noche para reflexionar y realizar los ajustes adecuados para evitar se vuelva a dar una situación en el futuro inmediato. Ahora a preparar la siguiente jornada frente a Correcaminos que en apariencia no es muy complicado. Encuentro programado a realizarse el viernes en Ciudad Victoria a partir de las siete de la tarde.
Por cierto, este espacio desea larga vida para los integrantes del equipo de la Ola Naranja, quienes hace 48 años dieron gloria al futbol aficionado zacatecano, el sábado 29 de octubre de 1977 al lograr el campeonato del Torneo de los Barrios en la ciudad de México, específicamente en el mítico estadio Azteca en donde vencieron al equipo de Granjas México, consiguiendo con ello escribir una de las páginas de oro del futbol zacatecano.
Muchísimas felicidades a todos los integrantes de ese equipo que puso en el radar nacional al futbol zacatecano. Lo mejor para sus integrantes: jugadores, cuerpo técnico y grupo de apoyo por esa felicidad que desbordó a la Entidad hace ya 48 años.
Pero mientras el balón se pone a rodar nuevamente, nosotros aquí seguimos… Deportivamente.



