Con el voto de Morena y sus aliados, la Cámara de Diputados aprobó ayer en lo particular la iniciativa de reforma enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo mediante la cual se aplazarán las elecciones del Poder Judicial al primer domingo de junio de 2028, para evitar que ese ejercicio se empalme con los comicios ordinarios del año próximo.
Luego de una maratónica sesión que se extendió durante 15 horas, y en la que se fracturó el grupo de la 4T, la propuesta fue avalada por 322 votos en favor; 132 en contra, de PAN, PRI y MC –a quienes se sumó la petista Aracely Cruz–, y 22 abstenciones, todas ellas de legisladores guindas. La minuta fue enviada al Senado, donde se aprobará hoy.
En la recta final del debate, se aprobaron tres reservas, una de las cuales generó una controversia inusual dentro de las propias filas de Morena.
La propuesta fue elaborada por los guindas Sergio Gutiérrez Luna y Guillermo Santiago, para eliminar la prohibición de que los magistrados de la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que se encuentren en funciones, puedan ser elegibles para un nuevo periodo en las elecciones de 2028.
Lo anterior, explicó Gutiérrez Luna, busca quitar el “trato diferenciado” que se les daría en relación con los juzgadores que pudieron ser relegidos en los comicios judiciales de 2025. “Estas magistraturas ejercen una función equiparable a la de los ministros y por eso deben tener condiciones equivalentes de participación”, subrayó.
La propuesta generó un quiebre inédito dentro de la bancada de Morena y del bloque de la 4T, luego de que Alfonso Ramírez Cuéllar manifestó su “rechazo absoluto” a la propuesta de sus propios compañeros.
Lo anterior, enfatizó, debido a que se trata de “una reforma llena de trampas que restaura la relección de los magistrados de la sala superior del TEPJF”, a pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum se ha opuesto de diversas formas a que se relijan los servidores públicos.
El zacatecano alertó que apoyar esa propuesta implicaría violar el artículo 99 constitucional, según el cual los magistrados electorales durarán seis años improrrogables. Con la reserva proponen que aquellos que ya tuvieron seis años y se les dieron tres más, se les permita estar en el cargo otros ocho años, con lo que durarían en sus puestos 17 años. “¡La mitad de lo que duró Porfirio Díaz!”, resaltó.
Con énfasis, Ramírez Cuéllar pidió “por decoro de la República, por la decencia de la reforma judicial y por la integridad de la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum”, el retiro de esta reserva.
Aunque en votación nominal se aprobó dicha reserva, el vicecoordinador guinda apeló al artículo 108 del reglamento de la Cámara para solicitar que el tema se votara de manera diferenciada y a través del tablero, lo cual fue secundado por legisladores de Morena, PT y MC, quienes criticaron duramente la propuesta de Gutiérrez Luna y Santiago Rodríguez.
Al final de la lista de oradores, se votó nuevamente de manera nominal el punto, y aunque hubo dudas de muchos legisladores, se determinó que la propuesta de Gutiérrez Luna y Santiago Rodríguez fuera votada en conjunto con las demás reservas y no de manera separada.
Cambios en salas de la Suprema Corte
Una segunda reserva aprobada fue la del morenista Leonel Godoy, quien subió a tribuna para proponer, junto a Monreal, un agregado al artículo 94 constitucional con el propósito de que las dos secciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) funcionen “con aprobación del pleno”.
Lo anterior implicaría que dichas secciones operen sólo cuando el pleno del máximo tribunal lo considere oportuno, y no de manera autónoma, como ocurría con las antiguas salas de la Corte.
En ese mismo artículo, se amplió de 60 a 90 días naturales el plazo para que los Congresos locales armonicen su legislación con lo avalado ayer. Asimismo, se incluyó un artículo séptimo transitorio, a fin de establecer que “el periodo de los magistrados y jueces de distrito que resulten electos en la elección que se celebre en 2028 durará ocho años, por lo que vencerá en 2036”, en vez de los nueve años que fijó la reforma de 2024.
Uno de los muchos momentos de controversia de la sesión estuvo a cargo del priísta Arturo Yáñez, quien subió a tribuna a “cantar” de manera sarcástica las cartas de una “lotería de Morena”, en alusión al tradicional juego de mesa, pero con frases como “los huachicoleros”, “la falsa austeridad”, “los narcopolíticos” o “la inseguridad”. Más tarde, la morenista Rosa Guadalupe Ortega Tiburcio “devolvió” el sarcasmo a los priístas al “cantar” su propia versión de la lotería.
Al término de la votación se inició el debate sobre la iniciativa para anular una elección si se comprueba injerencia extranjera.



