Más de trece millones de mexicanos salieron de la pobreza durante los primeros seis años de gobierno de la 4T, un logro que contradijo todas las tesis, teorías y aseveraciones realizadas por la derecha mexicana. Durante décadas se manejó el discurso de que el Estado nada podía hacer para generar riqueza, que esa era una tarea de los empresarios y que su tarea era mantenerse al margen, pero, hoy, somos testigos de que los gobiernos no sólo pueden, sino que están obligados a mucho más que regular, deben generar las condiciones para que los particulares puedan invertir, de igual forma, para la generación de empleo a través de programas gubernamentales.
El incremento al salario mínimo fue una de las principales causas de la reducción de la pobreza, contrario a la afirmación que realizaban medios de que se debía a una cifra maquillada debido a los programas sociales, sin embargo, estos jugaron un papel distinto, el economista Dani Rodrik, plantea que los programas sociales son un mecanismo para fortalecer el mercado interno, como lo vivimos en México durante la pandemia, que los programas sociales disminuyeron el impacto de una crisis mundial gracias al flujo de dinero.
Por otra parte, el incremento al salario mínimo tuvo varios impactos, no trajo consigo la pérdida de empleos ni pérdidas para las grandes empresas, mismas que se han sumado en cada incremento al mismo, por otra parte el Estado Mexicano participó y logró acuerdos con empresarios como los del sector de la tortilla, gasolineros, entre otros, para mantener los costos de sus productos, en ese sentido, se vuelve a demostrar que la participación del estado en la vida económica de un país es clave para el bienestar, desarrollo y progreso del mismo.
La prohibición a la condonación de impuestos impulsada por el gobierno federal mediante una reforma a la Constitución, ha permitido incrementar la recaudación en cantidades importantes, en comparación al gobierno de Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador, recaudó un 120% más sin la necesidad de imponer impuestos a la clase trabajadora, pues dicha recaudación se logró gracias a la prohibición de la condonación que permitía a los Presidentes, perdonar del pago de impuestos a los grandes empresarios, hoy en día, empresarios como Salinas Pliego pelean sin éxito en los tribunales dichas deudas.
Lo recaudado no sólo se destinó a programas sociales para los que menos tienen, sino que se destinaron a la construcción de grandes obras que benefician a todos los mexicanos, incluso a los que más tienen, obras como el tren maya, el tren interoceánico, el aeropuerto Felipe Ángeles, la refinería de dos Bocas, entre otras, también aportan al desarrollo del país, mismas que no sólo generaron cientos de miles de empleos, sino que además traen consigo inversión privada, como los más de 200,000 millones de dólares invertidos por empresas extranjeras durante el gobierno de AMLO y los más de 34 mil millones de dólares durante lo que va del año con Claudia Sheinbaum.
De muchas formas han demostrado los gobiernos de la 4T que el Estado es pieza clave para la generación de riqueza, bienestar, desarrollo y progreso, es así que los gobiernos de los Estados deben fungir un papel importante para fortalecer el desarrollo económico de los mismos, de igual forma los municipios juegan un papel en el ámbito de sus competencias, también pueden generar oportunidades y condiciones para el crecimiento económico, para fomentar la inversión y lograr el emprendimiento en la industria, de nuevos comercios y respaldar a pequeños y medianas empreas.
La inversión en obra pública como carreteras, calles, alumbrado, espacios deportivos, parques industriales, vivienda, programas sociales que cambien la realidad de quienes lo reciben, así como el destino de recursos para fomentar el turismo, la paz social y seguridad, son piezas clave para que los municipios y los estados, aporten a la disminución de la pobreza.
Escuchar a los sectores debe ser pieza fundamental para que nuestros representantes puedan emplear políticas, obra y acciones para impulsar el desarrollo, alejarse de la compañía y asesoría de empresarios, maestros, jóvenes, mujeres, campesinos, comerciantes, deportistas, etc, genera consecuencias desastrosas para todos, el descontento social, la falta de inversión la fuga de capital, el conflicto entre diversos niveles de gobierno, etc, traen pobreza, falta de oportunidades, inestabilidad política e incluso inseguridad.
Nuestros gobiernos municipales y estatal, deben seguir el ejemplo de lo empleado por el gobierno federal, combatir la corrupción, eliminar el cobro de moches en obra pública, respaldar a comercios locales a través de la licitación pública, también pueden ser una apuesta que de manera inmediata puedan fortalecer la creación de empleo y la economía local.
El estado debe ser un actor activo para el fortalecimiento de la economía, gobernar alejado de esta realidad ha traído pobreza, inseguridad, falta de oportunidades, entre muchas más, que hoy cuestan demasiado revertir.



