Al inaugurar el foro Protección con corazón: Zacatecas por los animales este miércoles en el Vestíbulo del Congreso, el diputado Alfredo Femat Bañuelos aplaudió el trabajo de activistas que, con sus propios recursos, atienden casos de crueldad y sostienen campañas de esterilización en la entidad, al tiempo que señaló la importancia de tener transparencia en torno al impuesto ecológico, creado en 2016, y que puede ser usado para la protección ética de fauna vulnerada.
Sergio Montoya, de Serch Rescata, expuso el modelo del “perrito comunitario” aplicado en Turquía para disminuir la sobrepoblación canina y detalló que en Zacatecas se han realizado más de 12 mil esterilizaciones en el último año gracias a campañas voluntarias.
La asociación Dar con Amor Zacatecas presentó las cinco libertades del bienestar animal y ejemplificó la importancia de la reforestación para especies silvestres y la necesidad de contar con protocolos institucionales; advirtiendo también sobre el riesgo de alimentar perros y gatos sin hogar a través de comederos comunitarios sin medidas de higiene.
También resaltaron experiencias positivas, como los parques para mascotas implementados en Colombia, que permiten a los animales expresar comportamientos naturales y llamaron la atención sobre la problemática de gaviotas en el Parque La Lagunilla en Fresnillo.
Adriana Perea Lugo, especialista en bienestar animal, llamó a incorporar un enfoque científico en la legislación, recordando que el bienestar animal es un concepto reconocido internacionalmente y que debe traducirse en protocolos de atención a denuncias, capacitación de autoridades y mecanismos de investigación.
“Hablar, por ejemplo, de las cinco libertades es algo básico… (pero en) la investigación en bienestar animal vamos a años luz”, señaló la especialista al referirse a la distancia que existe entre Zacatecas y los estándares internacionales de bienestar animal.
En ese sentido, la mayor parte del foro constó de opiniones por parte de representantes de asociaciones de peleas de gallos y de la industria de la tauromaquia. Femat Bañuelos recordó que en 2016, al producirse la Ley de Bienestar Animal que declaró a las corridas de toros como Patrimonio Cultural Inmaterial, se registró una reacción similar.



