Las lluvias registradas durante los últimos días en la zona conurbada Guadalupe–Zacatecas han dejado al descubierto problemas de infraestructura urbana que van desde la aparición de baches y deslaves hasta inundaciones y daños en viviendas, lo que ha derivado en la intervención de corporaciones de Protección Civil estatal y municipal para atender distintos reportes ciudadanos.
Uno de los principales reclamos de la población se concentra en el deterioro de calles y avenidas. Habitantes de colonias como Tres Cruces, Hidráulica, Fovissste y zonas aledañas han reportado la formación de grandes baches, así como encharcamientos persistentes alrededor de edificios y complejos habitacionales, situación que complica la movilidad de peatones y automovilistas.
A estos reportes se suman denuncias provenientes de Colinas del Padre, donde vecinos y conductores han advertido sobre el mal estado de la avenida Las Cumbres. Las lluvias constantes y el tránsito diario han acelerado el desgaste de la carpeta asfáltica, provocando la aparición de cavidades que representan un riesgo para los vehículos.
También se han documentado afectaciones en otros sectores de la capital y Guadalupe, entre ellos la colonia Alma Obrera, el fraccionamiento Las Quintas, la calle Nueva Celaya, e incluso en el Camino a San Ramón.
Además de los problemas en las vialidades, las precipitaciones han generado movimientos de tierra en algunos puntos de la mancha urbana. Uno de los casos más relevantes se presentó en la lateral de la carretera federal 45, cerca del acceso a Galerías Zacatecas, donde se registró un deslave asociado a las lluvias y a trabajos realizados en una obra particular cercana.
De igual manera, ciudadanos alertaron sobre un deslizamiento en avenida Universidad, a la altura de la Unidad Habitacional Militar.
Las lluvias también reactivaron la preocupación en torno a posibles hundimientos en sectores históricamente vulnerables. Ante ello, autoridades realizaron una inspección preventiva en la bóveda ubicada bajo la avenida García Salinas para verificar sus condiciones tras las primeras precipitaciones de la temporada. Luego de la revisión, se descartaron daños estructurales o señales de nuevos hundimientos. Sin embargo, se detectó un bache superficial en uno de los carriles.
Mientras tanto, las afectaciones no se limitaron a la red vial. En el Centro Histórico de Zacatecas, una vivienda ubicada en la calle Segunda de Palomares sufrió un colapso parcial, presuntamente derivado de la humedad acumulada por las lluvias.
Por otra parte, una de las situaciones de mayor impacto se registró en Guadalupe, específicamente en la avenida Villas del Vergel. El desbordamiento del arroyo de la Vialidad Siglo XXI provocó que el agua ingresara a varias viviendas, alcanzando niveles de hasta 25 centímetros en algunos domicilios.
Ante la contingencia, personal de Protección Civil, Obras Públicas y Servicios Públicos realizó labores de limpieza, retiro de lodo y desazolve de infraestructura pluvial para evitar mayores afectaciones. De acuerdo con testimonios de vecinos, el ingreso del agua ocurrió durante la madrugada y de manera repentina, luego de que la corriente arrastrara material que terminó obstruyendo algunas rejillas y bocas de tormenta.
Las lluvias también dejaron imágenes inusuales en el Centro Histórico de Zacatecas, donde el agua descendió con fuerza por diversos callejones y escalinatas debido a la topografía de la ciudad. Aunque el fenómeno generó escenas llamativas para habitantes y visitantes, también reflejó la intensidad de las precipitaciones registradas en la capital.
De acuerdo con los reportes emitidos por Protección Civil Estatal y las coordinaciones municipales de Zacatecas y Guadalupe, el monitoreo de zonas de riesgo continúa de manera permanente, particularmente en puntos susceptibles a inundaciones, deslaves y deterioro de vialidades.
Mientras la temporada de lluvias avanza, ciudadanos han insistido en la necesidad de atender de manera preventiva los daños que comienzan a multiplicarse en distintos sectores de la zona conurbada, con el objetivo de evitar que los baches, hundimientos superficiales y afectaciones hidráulicas se conviertan en problemas de mayor magnitud durante las próximas semanas.



