Este viernes se presentó en la Sala Audiovisual de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 321 Zacatecas, el libro Complejidad y formación de profesores. Tensiones, legados y horizontes de la profesión docente, coordinado por Rita Ruvalcaba Ruiz y Luis Manuel Aguayo Rendón, con la participación de los coordinadores y los comentarios de María de la Luz Jiménez.
La obra fue publicada por Taberna Libraria Editores y reúne 10 capítulos de 11 autores: seis mexicanos, dos de Colombia, una autora de Ecuador, una de Uruguay y una colaboración entre México y Colombia, con textos que van de la educación matemática y la profesionalidad docente a la ciudadanía del siglo XIX, la filosofía, la narrativa y la investigación en formación inicial.
Uno de los trabajos con mayor énfasis en problemas concretos de la formación inicial es el de María Bertha Fortoul Ollivier, quien analiza las dificultades para desarrollar procesos de reflexión docente en las normales y plantea la necesidad de trabajar con evidencias de aula, análisis colectivo de prácticas y modificación de estrategias de enseñanza. La autora señala que la “reflexión” aparece desde hace décadas en los planes de estudio normalistas, pero con frecuencia se ha quedado como un discurso curricular que no se traduce en prácticas sistemáticas.
A partir de una experiencia de ocho años en licenciaturas de educación preescolar y primaria, Fortoul Ollivier propone el Modelo EPR, orientado a analizar la práctica desde tres polos: el pragmático, relacionado con secuencias, recursos y evaluación; el relacional, que aborda las interacciones entre docentes y estudiantes; y el epistemológico, vinculado con los saberes y retos cognitivos en el aula.
El trabajo de Rosa María Torres Hernández, rectora de la Universidad Pedagógica Nacional y quien también estuvo presente en la presentación del libro, junto con Yuri Constanza Páez Triviño, coordinadora de la Cátedra UNESCO Cecilia Braslavsky, revisa “el campo del desarrollo profesional docente en Latinoamérica” y los problemas que se investigan en torno a la formación de maestros. Las autoras señalan que ofrecen un panorama de los problemas de investigación en América Latina a partir de una revisión parcial de indagaciones publicadas en revistas especializadas y estudios de agencias internacionales, para ponerlas en relación con las ideas de Cecilia Braslavsky sobre formación docente.
En el capítulo sobre educación matemática, Luis Manuel Aguayo Rendón cuestiona que esta disciplina se abstraiga de las discusiones sobre profesor, escuela y sociedad, pues de hacerlo, afirma, caería en un “autismo áulico que rechaza toda relación con otros fenómenos sociales”. Desde esa perspectiva, sugiere que el desarrollo profesional docente no puede limitarse a cursos o saberes especializados, sino que debe discutirse junto con autonomía, acompañamiento pedagógico, evaluación, carrera profesional y condiciones de trabajo.
El volumen también incorpora ensayos históricos, filosóficos y narrativos sobre ciudadanía, subjetividad y formación docente. Entre ellos se encuentra el texto de Mariana Terán Fuentes sobre el tránsito de la ciudadanía de la Constitución de Cádiz de 1812 a los primeros diseños constitucionales mexicanos, presentado en el propio libro como una transcripción editada de su participación en la cátedra doctoral, así como reflexiones sobre metáforas, narrativa y experiencia docente desde perspectivas más ensayísticas y filosóficas.
El libro puede descargarse en la página www.doctoradoupnzac.mx/publicaciones, de forma gratuita.



