Morelia, Mich. La ejecución del mexicano Edgar Tamayo significa una “derrota para los derechos humanos y para el sistema internacional de justicia” y demuestra el doble rasero que aplica la justicia de Estados Unidos con los mexicanos y los pobres, señaló Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
En el marco de una visita al estado de Michoacán, donde se reunirá con líderes de grupos de autodefensa, el ombudsman nacional lamentó que un país que se precia de defender el estado de derecho “le dé al mundo una lección de barbarie y de cómo hay un doble discurso en donde se ejecuta a un mexicano violando la legislación internacional y las reglas elementales de su debido proceso”.
Tras lamentar que ya no podrá saberse si Edgar Tamayo era inocente o culpable del cargo que se le imputaba (el asesinato de un policía de la ciudad de Houston en 1994), Plascencia enfatizó que Washington hizo caso omiso de una sentencia de la Corte Internacional de Justicia que ordenaba restablecer las garantías del acusado.
“Vemos cómo en Estados Unidos, tratándose de personas pobres y de mexicanos, tristemente la justicia tiene un rasero distinto al que se aplica con los estadunidenses”, dijo el titular de la CNDH, quien consideró que las autoridades mexicanas se esforzaron “hasta donde se podía” para evitar la ejecución de Tamayo.
Con respecto al tema de los grupos de autodefensa en Michoacán, reiteró que dicho fenómeno no va a resolverse de la noche a la mañana, por lo que aún no pueden evaluarse los resultados de la estrategia oficial sobre el tema.
Se espera que en la tarde de hoy Plascencia Villanueva acuda a Apatzingán, donde se reunirá con integrantes de los grupos de autodefensa.



