■ Más de 6 millones de niños permanecen fuera de la escuela, señala Luis Alberto Barquera
Desde el punto de vista de la Organización para el Desarrollo Social y la Educación para Todos (Odisea), Gobierno federal no ha cumplido con su compromiso de ofrecer mejores condiciones a la infancia y por el contrario, el próximo año se reducirá el presupuesto del Programa para la Protección y el Desarrollo Integral de la Infancia en 27 por ciento.
En consecuencia “prevalece una situación marcada por una alta proporción de niños en pobreza, sin acceso al conocimiento y con crecientes tasas de homicidios de adolescentes, sobre todo en mujeres”.
Luís Alberto Barquera Medina, presidente de Odisea, se refirió al Informe Latinobarómetro 2013, que arroja que en México el apoyo promedio a la democracia entre 2005 y 2013 es de apenas 49 por ciento, mientras que el resto de los ciudadanos no ven resultados para ellos y sus familias.
Asimismo, la Comisión Económica para América Latina (Cepal), en su informe Panorama social de América Latina 2013, confirma que la proporción de niños en pobreza es parte sustancial de esa “otra mitad” que no participa en el desarrollo. Desde la perspectiva del ingreso en sus hogares 47.4 por ciento está en pobreza (por encima del promedio para América Latina de 41.7 por ciento), mientras que se encuentran en pobreza extrema 19.3 por ciento (frente a 16.4 por ciento en la región).
Por su parte, expuso que la prueba PISA 2012 señaló que 55 por ciento de estudiantes no supera las competencias básicas en matemáticas; 41 por ciento en lectura, y 47 por ciento en Ciencias.
De persistir esta tendencia, indicó, pasarán décadas para que México cierre la brecha educativa con los países desarrollados, debido a que más de 6 millones de niños permanecen fuera de la escuela.
En materia de seguridad ciudadana “seguimos esperando que se ponga en el centro la garantía de derechos de niños, niñas y adolescentes. Urge una decidida política pública para enfrentar una situación, de acuerdo con el último informe de Inegi (Mortalidad. Defunciones por homicidio).
Aunque hay una disminución marginal en la incidencia de homicidios a nivel nacional entre 2010 y 2012 (de 22.5 en 2010, se pasó a una tasa en 2012 de 22.2). Sin embargo, en el mismo periodo, la tasa de homicidios en el grupo de 15 a 17 años aumentó: pasó de 14.4 en 2010 a 16.3 en 2012. La tasa de homicidios creció 13.2 por ciento en este grupo de edad (en la población de 0 a 17 años el incremento fue de 14.3 por ciento).
En hombres de 15 a 17 años pasó de 24.3 a 26.5, en tanto que entre las mujeres el incremento fue de 4.1 a 4.6. Cabe señalar que 46.2 por ciento de los fallecidos por homicidio son adolescentes en condición de rezago educativo, es decir, sin educación básica completa.
En cuanto al presupuesto, Barquera Medina dijo que el Programa para la Protección y el Desarrollo Integral de la Infancia ejerció 180 millones 401 mil pesos en 2013, pero en el PEF 2014 tiene sólo 131 millones 580 mil pesos, es decir, hay una reducción de 27 por ciento. Del total presupuestado en 2013, se entregaron 51 millones 147 mil 928 a los DIF estatales, alrededor de 1.6 millones de pesos por entidad federativa para desarrollar todas las acciones de ese programa.
Reiteró entonces que “el presidente Peña Nieto no ha cumplido”, pues acabó el año sin una ley general a la altura de las circunstancias, que impulse ese Sistema Integral de Garantía de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes que se requiere con urgencia.
Mientras que la Unicef y la Redim se han empeñado en aportar elementos y acercar voces autorizadas, tanto al Legislativo como al Ejecutivo, para orientar la construcción de ese sistema, indicó que parece que no se quiere debatir.
“Suponemos que es porque no quiere salir antes de estar seguro de incluir todas las recomendaciones que se le han hecho. Ojalá sea porque se prepara para el debate, porque nos explicará que se propone conservar al DIF para reformarlo, para asegurar su capacidad de establecer ese sistema de protección integral, con participación de la sociedad civil, con mecanismos que aseguren efectividad y con la coordinación necesaria entre diferentes sectores y órdenes de gobierno, como ordena el artículo 73 constitucional”, agregó.
Entonces, manifestó la necesidad de que la nueva iniciativa del gobierno y su bancada sea un instrumento útil para garantizar derechos y no “un hospital recién inaugurado, pero sin nada por dentro. Esperamos un compromiso histórico del gobierno para poder hacer un balance con mejores noticias para la infancia y la adolescencia al cierre de 2014”.



