Concluido el proceso electoral en el Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ), la planilla encabezada por Sonia Viramontes Cabrera, Independencia Sindical y Democracia (Inside), entregó una queja formal a la Rectoría por las prácticas de clientelismo político que se realizaron desde la administración central en favor del candidato ganador.
“En la reciente jornada electoral, así como durante la campaña que condujo a ella, observamos con gran desilusión, que contrariamente a las declaraciones previas a su toma de posesión y a su mensaje en el mismo, la rectoría en colusión con grupos de interés internos y beneficiarios del nepotismo, en franca intromisión a la vida sindical, propusieron una planilla para integrar el comité ejecutivo del SPAUAZ, cuya campaña se sustentó en los mismos infundios y falsedades promovidas por su antecesor en el digno cargo que ostenta, bajo el disfraz de un falso llamado a la unidad”, expone el documento.
Señala que se recurrió a la promesa de recompensas laborales y a la compra de votos y voluntades bajo una gran cantidad de modalidades; por ejemplo, el 13 de mayo en el transcurso de la votación, “resultaron por demás evidentes las viejas y bochornosas prácticas de control del voto, la fotografía de la boleta, el pase de lista y la operación política territorial, ejercida por miembros de los diversos sectores universitarios”.
Incluso refiere que el personal del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral estuvo haciendo llamados frecuentes a los operadores políticos a retirarse, a algunos de ellos en varias ocasiones luego de su persistencia, a fin de favorecer el libre ejercicio del sufragio.
Además, expone que en procesos electorales previos, como el de Rectoría del año pasado, docentes no afines al grupo ganador han sido víctimas de represalias laborales, intimidación y hostigamiento, bajo diversas modalidades.
En ese contexto, al rector Ángel Román Gutiérrez le recordaron que uno de sus compromisos de campaña hacia la Rectoría fue el destierro de esas prácticas violatorias tanto de la contratación colectiva, como de los derechos políticos que asisten a los universitarios.
“Es previsible, dados los antecedentes, que tales eventos vuelvan a presentarse, por lo que le hacemos un llamado, tan respetuoso como enérgico para que instruya a responsables de programa, directores y coordinadores de área de abstenerse de incurrir en tan deleznables prácticas”, concluye.



