En el año de 1966 el entonces Rector del Instituto de Ciencias Autónomo de Zacatecas (ICAZ), Lic. José Abraham Torres Viramontes manifestaba que los estudiantes requerían de sus materiales de trabajo para lograr sus objetivos académicos, en particular sus libros de texto. Que ante su situación económica se requería apoyarlos. Para subsanar la situación, la Librería Universitaria tenía el objetivo de ofrecer los libros de texto a un costo mucho menor en comparativo con las librerías comerciales. Se trataba de evitar que las librerías establecidas en la Ciudad de Zacatecas lucraran a costa de la juventud estudiosa. Enfatizaba además, que una de las preocupaciones era la creación de un Departamento Editorial con el propósito de facilitar y divulgar entre los alumnos y público en general, las obras de importantes autores regionales y nacionales. Que la situación económica del Instituto de momento era un impedimento pero que se trabajaba en ello.
En el Simposio de Reforma Universitaria de 1971 se plantearon una gran diversidad de problemas. Una prioridad era la necesidad de contar con textos adecuados, para una enseñanza ágil y profunda, que permitiera al estudiante un conocimiento preciso de la realidad; cabría decir, de su propia realidad y no la del maestro. Con esta medida no se pretendía suprimir la experiencia del maestro, ni mucho menos su capacidad; simplemente se destacaba una necesidad histórica: que los alumnos superaran a su maestro. Es decir, se trataba de lograr la transferencia de la enseñanza a los estudiantes, con el fin de liberar sus mentes y sus habilidades del yugo de los educadores.
Resultaba evidente, que al modificar sustancialmente el concepto mismo de la educación y en consecuencia los planes y programas de estudio, debían suprimirse los textos anacrónicos y por ello obsoletos, en algunos casos francamente acientíficos. La búsqueda de textos más eficientes se convirtió en un imperativo. En consecuencia el 23 de noviembre de 1971 en la reunión del Consejo Universitario, se dio lectura al proyecto de creación del Departamento Editorial Universitario, el cual fue aprobado.
Por la época el Gobierno del Estado de Zacatecas embovedaba el Arroyo de la Plata. En la parte de la bóveda correspondiente a las calles Laberinto y Allende, (antigua calle de Zapateros), construyó un Centro Comercial, que el Gobernador Ing. José Isabel Rodríguez Elías puso a nombre de la Universidad. Se pretendía que con lo recaudado por la renta del inmueble en breve tiempo se adquiriera un Linotipo (máquina inventada en 1886 que revolucionó la imprenta al mecanizar la composición de textos). Finalmente con donativos aportados por el Patronato Universitario se adquirió el equipo necesario para la instalación de la Editorial.
A finales de año de 1971 aprovechando la visita a la Ciudad de Zacatecas del Dr. Pablo González Casanova, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para la firma de un convenio tripartita que permitiría el inicio de las funciones del Centro de Docencia e Investigación Geológica, se le invitó a inaugurar las nuevas instalaciones de la Escuela de Ciencias Químicas, ubicadas en la calle Mina del Edén, programada para el 11 de diciembre de 1971.
El Simposio de Reforma Universitaria buscaba modernizar la Universidad para adecuarla a las necesidades económicas y productivas, integrando labores de planeación junto con estadística, en ese contexto el 3 de diciembre de 1971 se puso a consideración del Consejo Universitario la creación del Departamento de Planeación, para que junto con el de Estadística se constituyeran en uno solo, lo que fue aprobado. En la reunión del 12 de enero de 1972 del Consejo se propuso la inclusión en la Ley Orgánica de la UAZ del Departamento de Programación y Estadística. Tal proposición fue aceptada por mayoría.
En un hecho insólito que marcó un hito en la historia de la UAZ el 9 de noviembre de 1971 el Rector de la Universidad, Lic. Magdaleno Varela Lujan acompañado del Director de la Escuela Preparatoria, Lic. Lázaro Rivera Hernández se presentó en el Auditorio Cervantes Saavedra para conocer un conjunto de demandas de los estudiantes preparatorianos, reflejo de la nueva política de diálogo y democratización que impulsaban. Derivado de una de las peticiones (construcción de una nueva escuela preparatoria), el 12 de diciembre el Rector informó sobre las gestiones de un terreno junto al rastro con una superficie aproximada de 25 hectáreas, que se ofrecía a $1.00 (un peso) por metro cuadrado, por lo que solicitaba al Consejo Universitaria su autorización para la adquisición, a efecto de que en ese terreno se erigiera la Escuela Preparatoria II. Proposición que fue aceptada por unanimidad.
El 12 de mayo de 1972 el Rector informó sobre la aprobación del proyecto de construcción de la Preparatoria II y dio a conocer dos proyectos de fraccionamiento con una superficie aproximada de siete hectáreas cada uno, con la finalidad de venderlo tanto a empleados administrativos como a maestros de la Institución para que el dinero recaudado se utilizara en la construcción de la primera etapa de la preparatoria. Analizados los proyectos en reunión del Consejo Universitario se aprobó el que incluía 135 lotes por unanimidad. El costo de los lotes se estimaría cuando estuvieran completamente urbanizados.
En la reunión del 14 de junio se informó sobre el avance en el trazado de los lotes de la “Colonia Universitaria” (estaría asentada en lo que hoy conocemos como Campus II de la UAZ, en las inmediaciones de la Colonia Hidráulica). Se enfatizó la necesidad de clasificar los lotes de acuerdo a su ubicación, solicitando opiniones sobre quienes tendrían preferencia en la elección de los terrenos, se propuso que los maestros con mayor antigüedad les correspondía dicha ventaja. También se discutió el precio por metro cuadrado de los terrenos, en este punto se propuso que el valor del metro cuadrado no debía exceder de los $10.00 (diez pesos), se nombró una comisión para que después del estudio correspondiente fijara el precio del metro cuadrado. El proyecto de creación de la “Colonia Universitaria” aunque prácticamente lotificado el predio, no se concluyó, debido a una combinación de fuertes conflictos políticos y limitaciones financieras.
Aunque las bases se establecieron desde la conversión del ICAZ en UAZ, el periodo de 1972 a 1976 es considerado fundamental para la consolidación de la autonomía y el proyecto de democratización de la Universidad, procesos que generaron relaciones conflictivas con el gobierno y los grupos opositores locales. Esto limitó la ejecución de proyectos de infraestructura propios de la Universidad.
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Esta ignorancia es la que ha permitido que se le menosprecie o que se tergiverse su historia para satisfacer vanidades personales o intereses de grupos, ante la actitud indiferente de la comunidad universitaria.
Se parte de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia (LUMAT). Informes:
http://lumat.uaz.edu.mx/; https://www.facebook.com/LUMAT.UAZ;
1Docente Investigador de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia. LUMAT



