spot_img

Zacatecas y la peligrosa normalización de la frivolidad política

Más Leídas

- Publicidad -

Por: La Jornada Zacatecas •

La política mexicana atraviesa un momento de enorme tensión histórica. Mientras el gobierno de Donald Trump incrementa la presión sobre México en el contexto de las renegociaciones y disputas derivadas del T-MEC, y mientras Estados Unidos enfrenta un visible desgaste geopolítico tras sus reveses estratégicos en Irán y Asia occidental, en Zacatecas una parte importante de la clase política parece instalada en la frivolidad permanente. El contraste resulta ofensivo.

- Publicidad -

México se encuentra en una etapa donde la discusión pública debería concentrarse en asuntos de soberanía, desarrollo industrial, seguridad alimentaria, infraestructura estratégica y fortalecimiento del Estado nacional. La disputa mundial entre potencias, la reconfiguración económica global y las presiones de Washington obligan a pensar el futuro con profundidad. Sin embargo, buena parte de la política local parece reducida a la lógica del espectáculo, las redes sociales y la propaganda vacía sin programa ideológico. 

El caso del senador Saúl Monreal Ávila ilustra con claridad este deterioro del debate público. Resulta alarmante que, en medio de un escenario internacional convulso, un actor político con aspiraciones mayores haya sido incapaz siquiera de advertir que compartía sus banales “jueves de rolitas” con un joven portando simbología nazi. No se trata únicamente de un error de comunicación o de imagen; el episodio refleja una peligrosa desconexión entre la clase política y la gravedad del momento histórico.

La banalización también aparece en la obsesión de funcionarios de todos los partidos por convertir cualquier obra menor en un acto multitudinario de autopromoción política. Inauguraciones insignificantes encabezadas por largas caravanas de servidores públicos pretenden simular transformación social donde apenas existe administración rutinaria. El culto a la fotografía sustituye así a la política pública.

A ello se suma el extravío ideológico del Partido Revolucionario Institucional. La dirigencia encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas ha llevado al partido a una degradación inédita, arrastrando incluso a liderazgos locales como Carlos Peña Badillo a respaldar discursos que coquetean con la intervención extranjera. Que una fuerza surgida de la Revolución Mexicana termine legitimando posiciones subordinadas frente a intereses externos constituye una tragedia política e histórica.

Rumbo a 2027, Zacatecas y México necesitan menos espectáculo y más estadistas. La coyuntura internacional exige altura intelectual, visión nacional y responsabilidad histórica. Todo lo demás es decadencia.

- Publicidad -

Noticias Recomendadas

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -