Culiacán, Sin., Con la entrada en operación de los Servicios de Salud IMSS-Bienestar en Sinaloa, el Hospital General Dr. Bernardo J. Gastélum retomó el programa de donación y trasplante de órganos para personas sin seguridad social y, entre diciembre de 2025 y enero de 2026, se realizaron seis cirugías de trasplante renal.
Además, el equipo de especialistas está listo para efectuar trasplantes de hígado y corazón, pues se cuenta con médicos especializados y se garantiza a los pacientes la entrega gratuita de los medicamentos inmunosupresores, indispensables para evitar el rechazo del órgano, afirmó Mariana Ahumada Armenta, coordinadora de donación y trasplante en el nosocomio.
En entrevista, comentó que este tipo de cirugías, de muy alto costo, se practicaron entre 2001 y 2016. Esa experiencia clínica se retomó en la nueva sede del hospital general, que funciona plenamente desde marzo de 2025 y que en septiembre obtuvo las licencias sanitarias para la procuración y trasplante de órganos.
La especialista destacó que ahora el impacto en la vida de los pacientes es abismal, porque en aquellos años, cuando operaba el Seguro Popular, tenían que buscar por su cuenta los medicamentos inmunosupresores que deben tomar de por vida.
“Algunos lograban incorporarse como derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), otros compraban las medicinas durante un tiempo y después se perdían de vista”.
Por eso, afirmó, “ahora sí podemos asegurar que les cambiamos la vida, con calidad garantizada, ya que les damos los inmunosupresores”, en un principio con apoyo de la Secretaría de Salud de Sinaloa, aunque ya está en proceso la transferencia de esa responsabilidad a IMSS-Bienestar.
El Hospital General de Culiacán, que ofrece servicios de alta especialidad, tiene otra ventaja, pues cuenta con un laboratorio de histocompatibilidad, único en la región noroeste del país, en el que el equipo a cargo del químico farmacobiólogo Martín Ramírez realiza las pruebas indispensables para determinar si las donaciones y las cirugías son funcionales, es decir, si donador y receptor son compatibles.
El experto comentó que cuentan con la tecnología más avanzada para realizar las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) con la máxima precisión.
Actualmente, el hospital tiene registro de 150 pacientes en tratamiento de hemodiálisis, de los cuales 18 ingresaron al programa de trasplantes y ya cuentan con los estudios correspondientes. Cuando aparezcan los donadores, los especialistas podrán determinar en un lapso de seis a ocho horas si son compatibles con alguno de los pacientes para llevar a cabo la intervención.
Ramírez también comentó que ya han realizado tres pruebas de histocompatibilidad en pacientes del IMSS y existe el proyecto de que en este laboratorio se concentren los estudios de esa región del país. Es parte del intercambio de servicios entre las instituciones de salud que se planea a nivel nacional como parte de lo que será el Servicio Universal de Salud.
Sobre los trasplantes, la coordinadora del área, Mariana Ahumada, comentó que, una vez reiniciado el programa, tienen el objetivo de realizar al menos 12 trasplantes renales en 2026 e iniciar los de hígado y corazón. Esto es posible gracias al equipo de ocho cirujanos trasplantólogos con que cuenta el nosocomio. Lo que falta es aumentar la donación cadavérica de órganos, declaró.
Los servicios de salud en la entidad
A poco más de dos años de que inició la transferencia de los servicios estatales de salud a IMSS-Bienestar, aún quedan asuntos pendientes, entre ellos la digitalización y el expediente clínico electrónico. La información de los pacientes todavía se lleva en carpetas de papel y la tecnología existente pertenece a la Secretaría de Salud del estado, explicó Julio César Quintero Ledezma, coordinador de IMSS-Bienestar en la entidad.
Aseguró que ya inició el proceso para contar con una plataforma propia, la cual deberá estar lista a finales de este año e incluirá el sistema para el abasto de medicamentos. Eso facilitará a los médicos la elaboración de recetas.
Aceptó que no ha sido posible que se apeguen al catálogo de insumos autorizado para cada nivel de atención.
Antes, el catálogo de medicamentos era muy amplio, pero ineficiente, porque se agregaban productos de manera inercial y, en esta nueva etapa, se ha detectado que algunos galenos recetan medicamentos por su marca comercial, cuando el catálogo institucional se rige por el nombre genérico de la sustancia activa.
Por eso, si surgen noticias sobre un presunto desabasto de medicamentos, con frecuencia se debe a esta razón, sostuvo Quintero.
IMSS-Bienestar en Sinaloa cuenta con 212 centros de salud; 36 unidades de especialidades médicas, en las que se atienden enfermedades crónicas y de salud mental, y 48 unidades móviles que llegan a la zona serrana.
También dispone de 24 hospitales generales, uno de dermatología y uno siquiátrico, además del hospital general, que es de alta especialidad.



